Artrosis de Rodilla

¿Por qué se produce la artrosis? ¿Por qué aparece?

Los factores de riesgo de desarrollo de la artrosis incluyen predisposición genética, edad, sexo, obesidad, traumatismo previo, lesiones previas articulares, alteraciones hormonales, enfermedades inflamatorias articulares (gota, artritis séptica o artritis reumatoide) y otros factores sistémicos que afectan a todo el cuerpo (hemofilia, enfermedad de Paget, necrosis avascular, dosis altas de corticoides…).

Una de las causas muy frecuentes de artrosis hoy en día se observa en los pacientes que años atrás (a veces simplemente 1 o 2 años) tuvieron una lesión de menisco y el tratamiento que se decidió realizar fue la extirpación de una parte del menisco (meniscectomía) mediante una artroscopia.

Artroscopia de rodilla para meniscectomía, o retirar una parte del menisco.

Artroscopia de rodilla para meniscectomía, o retirar una parte del menisco.

Si comparamos la rodilla con una rueda de coche, el menisco sería el amortiguador de la rueda, y es fácil entender que si el amortiguador se estropea, la rueda se gastará antes y a veces en muy poco tiempo.

El sello distintivo de la artrosis es un desajuste entre el equilibrio inflamatorio y antiinflamatorio en los condrocitos (las células del cartílago) y en las células sinoviales (que recubren por dentro las articulaciones). Se produce una activación anormal de procesos inflamatorios (como las cascadas de citoquinas) y una sobreproducción de sustancias que favorecen la inflamación (mediadores pro-inflamatorios) (1,2,4).

La situación que acontece es como una batalla entre mecanismos que favorecen la inflamación (los atacantes) y mecanismos naturales antinflamatorios que intentan combatir a dicha inflamación (los defensores). Pero en esta batalla suelen vencer los atacantes y se produce un deterioro progresivo de la articulación que nos lleva a la artrosis.

Los condrocitos son un tipo de célula que se encuentran en el cartílago. Se encargan de mantener la matriz cartilaginosa, a través de la producción de sus principales compuestos: colágeno y proteoglicanos.

Los condrocitos son un tipo de célula que se encuentran en el cartílago. Se encargan de mantener la matriz cartilaginosa, a través de la producción de sus principales compuestos: colágeno y proteoglicanos.

Si lo intentamos explicar en términos científicos (para el que le interese profundizar más) la explicación sería la siguiente:

Se produce una alteración en la regulación de las citoquinas como la interleucina 1 beta (IL- 1ß) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), lo que conduce a una inhibición de la síntesis de colágeno (34,85). A través de la  activación de las metaloproteinasas de matriz (MMPs), se produce un aumento en la degradación del colágeno con una disregulación adicional de mediadores inflamatorios como la Interleucina 8 (IL-8), la interleucina 6 (IL-6), la prostaglandina E2 (PGE2), el óxido nítrico sintetasa inducible (iNOS) y las especies reactivas de oxígeno (ROS), contribuyendo así a la inflamación sinovial (1,2,3,4). Tabla 1.

Tabla.1: Factores de riesgo y artrosis explicados en el párrafo anterior.

Finalmente el círculo vicioso de la inflamación que permanece en el espacio articular durante un largo tiempo favorece la destrucción de los condrocitos y suprime su regeneración, produciendo así una pérdida global de cartílago, un desgaste progresivo de la superficie de las articulaciones y todo el proceso doloroso, inflamatorio y de limitaciones que acaba sufriendo el paciente..

La semana que viene no te pierdas otro capítulo sobre esta enfermedad que a tantas personas afecta. Un post muy interesante que os puede servir de ayuda si la padecéis. En el siguiente post: ¿Qué tratamientos existen hoy en día?

Bibliografía

  • Goldring M.B., Goldring S.R. (2007). Osteoarthritis. Journal of Cellular Physiology 2007 (213), 626-634.
  • Henrotin Y., Clutterbuck A.L. (2010). Biological actions of curcumin on articular chondrocytes. Osteoarthritis Cartilage 2010 (18), 141-149.
  • Jomphe C., Gabriac M., (2008). Chondroitin sulfate inhibits the nuclear translocation of NF-κB in IL-1β stimulated chondrocytes. Basic Clin Pharmacol Toxicol 2008 Jan (102), 59-65.
  • Krasnokutsky S., Samuels J. (2007). Osteoarthritis in 2007. Bull NYU Hospital Joints Disease 2007 (65), 222-228.

 

Si te perdiste nuestros artículos anteriores, revísalos:

LA ARTROSIS



¿Es muy frecuente?

Con los avances en la medicina moderna se ha mejorado la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de muchas enfermedades que en otras épocas suponían un peligro para la vida. Estos avances han hecho que la calidad de vida sea mayor y que la población ahora viva mucho más tiempo. Este aumento de la esperanza de vida ha llevado a una mayor carga de enfermedades degenerativas, incluyendo la artrosis.

La artrosis es una degeneración progresiva del cartílago hialino de las articulaciones provocada principalmente por procesos inflamatorios. Es una causa importante de dolor crónico, rigidez de las articulaciones e impotencia funcional. Las articulaciones más frecuentes donde localizamos la artrosis son columna cervical y lumbar, rodillas, caderas y dedos de las manos (1).

 

Imagen con las articulaciones más destacadas

Imagen con las articulaciones más frecuentes donde se localiza la artrosis

La artrosis es una enfermedad con alta prevalencia (la proporción de individuos que presenta una enfermedad) en la población adulta a partir de los 50 años. En España, según el estudio EPISER de la Sociedad Española de Reumatología, la artrosis sintomática de rodilla tiene una prevalencia puntual del 10,2% y la artrosis de mano del 6,2%. Alrededor de la mitad de la población adulta de más de 50 años muestra signos radiológicos de artrosis de rodilla, aunque es más frecuente en mujeres, sobre todo a partir de 55 años (2). La presencia de signos radiológicos de la artrosis no tiene relación directa con la expresión sintomatológica en el paciente, es decir, el diagnóstico de imagen no siempre tiene que ir acompañado por síntomas de artrosis (dolor, rigidez, hinchazón,…).

 

Cartílago hialino

El cartílago hialino es un tejido conjuntivo duro pero que a diferencia del tejido óseo no contiene nervios o vasos sanguíneos, y tampoco está calcificado.

Se estima una incidencia de artrosis en la población española de un 11%, lo que conlleva un importante gasto sanitario. Se trata de la enfermedad crónica con mayor causa de incapacidad o invalidez en la población. Según un informe de la OMS del año 1.997 se catalogaba a la artrosis de rodilla como la cuarta causa de discapacidad en mujeres y la octava en hombres, atribuyendo un importantísimo coste anual a esta patología.

En el año 1.993 se realizó en España una cuantificación económica general del gasto inducido por la artrosis estimándose en un 4,5% del PIB (producto interior bruto) (3). Una gran parte de este gasto es atribuible a dos de los diversos tipos de tratamiento que existen para la artrosis. Los medicamentos antinflamatorios por una parte y las intervenciones de prótesis de articulaciones (sobre todo rodilla y cadera) y todo el gasto derivado de las complicaciones que ambos tipos de tratamientos pueden ocasionar.

Además, todos estos datos sobre la incidencia de la artrosis y lo frecuente que resulta en la población van aumentando con el paso de los años ya que aumenta la esperanza de vida de la población y, por tanto, el número de personas mayores de 55-60 años es cada vez mayor y seguirá en aumento.

 

La semana que viene no te pierdas otro capítulo sobre esta enfermedad que afecta a un 11% de la población española. En el siguiente post: ¿Por qué se produce? ¿Por qué aparece?


BIBLIOGRAFIA

  1. López-Armada M.J., Carames B. (2004). Fisiopatología de la artrosis. ¿Cuál es la actualidad?. Revista Española Reumatología 2004 (31), 379-93.

  2. Carmona L., Gabriel R. (2000). Proyecto EPISER 2000: prevalencia de enfermedades reumáticas en la población española. Revista Española Reumatología 2001 (28),18-25.

  3. Mongil E., Sánchez I. (2006). Osteoartrosis Symptomatic slow acting drugs for osteoarthritis (Sysadoa). Rev. Soc. Esp. Dolor, vol.13 (7)