Factores de crecimiento y proteinas antiinflamatorias: Orthokine

Tratamiento Orthokine

¿Qué es Orthokine?

Orthokine es un tratamiento autólogo , es decir que proviene de nuestra propia sangre, sin ningún agente externo y que contiene una alta concentración de proteínas antiinflamatorias y factores de crecimiento ocasionando una importante disminución del dolor y de la inflamación.

Utilizado desde hace años y en continuo estudio por uno de sus principales maestros Peter Wehling.

¿Para qué sirve?

Los factores de crecimiento y las citoquinas de la sangre actúan en los tejidos articulares con el objetivo de:

  • Potenciar los mecanismo de reparación y regeneración del propio paciente
  • Reducir el dolor articular y la inflamación.
  • Frenar el avance de la artrosis

 

¿Qué lo diferencia de otras terapias celulares regenerativas?

Coincide con otras terapias regenerativas en la alta cantidad de factores de crecimiento que tiene. Y se diferencia principalmente del resto por la alta concentración de proteínas antiinflamatorias de la sangre o citoquinas que contiene. Esta característica destacada le hace que sea más una terapias más potente a nivel antiinflamatorio en articulaciones con artrosis, y a su vez tenga efecto condroprotector y frene el avance de la artrosis.

¿Qué indicaciones tiene el tratamiento con Orthokine?

El tratamiento con Orthokine está principalmente indicado en:

  • Artrosis (fases avanzadas)
  • Artritis reumatoide
  • Bursitis
  • Síndromes facetarios lumbares, sacros, dorsales y cervicales

Artrosis de columna lumbar

 

 

¿Quién ha desarrollado la terapia Orthokine?

Orthokine fue desarrollado por el Dr. Peter Wehling (traumatólogo y neurocirujano) y por el Dr. Julio Reinecke (biólogo molecular) en Orthogen GmbH (Düsseldorf) en colaboración con el Prof. Chris Evans, de la Universidad de Harvard y el Profesor Paul Robbins, de la Universidad de Pittsburg.

El Dr. Mora tuvo la ocasión de coincidir con el profesor Dr. Peter Wheling en un curso el pasado Noviembre en Madrid

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El Plasma Rico en Plaquetas en la Artrosis Avanzada

Infiltración intraósea de rodilla

A finales del año 2014 se publicó una nueva técnica de tratamiento de la artrosis avanzada mediante infiltración intraosea de PRP (Plasma Rico en Plaquetas). La infiltración intraarticular PRP es un tratamiento prometedor para la artrosis de rodilla de alto grado.

El diagnóstico de la artrosis se basa en los hallazgos clínicos y radiográficos, y los pacientes con artrosis de rodilla femoro-tibial grado IV o grado III  (clasificación basada en la escala Ahlbäck) son considerados candidatos para esta técnica.

La técnica consiste en realizar la infiltración intraósea de PRP en el hueso subcondral, que se encuentra afectado en la artrosis.

De esta manera se amplia la utilidad del PRP, no solo a nivel intraarticular como ya se viene utilizando desde hace años, sino también a nivel intraoseo lo que le permite actuar directamente sobre el hueso subcondral, que está implicado en la progresión de la artrosis. Así, esta técnica implica una nueva forma de administración de PRP que puede retrasar la artroplastia (prótesis) de rodilla.

Por otra parte, se puede aplicar no sólo para la artrosis avanzada grave,sino también en otras patologías en las que el hueso subcondral es muy importante en su origen, tales como lesiones de necrosis y y las lesiones osteocondrales.

La infiltración intraósea mejora la comunicación entre el cartílago y el hueso subcondral de tal manera que el PRP alcanza las capas más profundas del cartílago.

Además, la infiltración de PRP directamente en el hueso subcondral actua en este tejido y en las células madre mesenquimales presentes en el permitiendo que se mantegan esas células en la matriz formada por el PRP y de esta manera modulan el proceso de reparación del hueso subcondral, lo cual tiene un efecto directo en la detención de la progresión de la artrosis.

Por  tanto, con esta nueva técnica, se aumenta la gama de acción del PRP con una mayor eficacia, no solo en la artrosis avanzada sino también en otras patología tales como la necrosis de la meseta tibial o el cóndilo femoral y durante el tratamiento quirúrgico de las lesiones osteocondrales.

Fuente

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25685680

Texto completo

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4314556/pdf/main.pdf

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Tratamientos para la artrosis

Tratamiento de la artrosis

¿Qué tratamientos existen hoy en día?

Existen diversos tratamientos para la artrosis dependiendo del grado de afectación de la articulación a tratar. Dichos tratamientos abarcan desde los tratamientos conservadores y menos invasivos para la articulación hasta los más invasivos (cirugía en sus diferentes opciones).

Tabla de tratamientos invasivos y de tratamientos no invasivos para la Artrosis

1.- Dentro de los tratamientos conservadores, como primeras medidas no farmacológicas, y siempre adaptándolos a las características individuales, podemos encontrar:

  • Realización de la actividad y ejercicio físico.
  • Mantenimiento de un peso corporal normal (Índice de masa corporal (IMC) entre 18,5 – 24,99)
  • Alimentación y nutrición variada, equilibrada y moderada.
  • Tratamientos con fisioterapia
  • Suplementos alimentarios (cúrcuma, vitamina D, ácidos grasos poliinsaturados (omega 3), magnesio)

2.- El segundo escalón de los tratamientos conservadores son las medidas farmacológicas, que a su vez pueden ser mediante medicación oral o inyectable.

En cuanto a medicación oral:

  • Analgésicos. Los más comunes son paracetamol, metamizol y ketorolaco.
  • Antiinflamatorios (AINEs). Los más utilizados a nivel articular son los AINEs inhibidores selectivos COX-2 (celecoxib, etericoxib…), AINEs fenilacéticos (diclofenaco, aceclofenaco…), AINEs propiónicos (ibuprofeno, naproxeno…)
  • Opioides. Los más comunes son el tramadol y el fentanilo (en parches).
  • Corticoides. Los más comunes son la betametasona, dexametasona y la prednisona.
  • Condroprotectores. Los más utilizados son el colágeno hidrolizado, el condroitín sulfato, el sulfato de glucosamina y el ácido hialurónico oral.

En cuanto a medicación inyectable:

  • Ácido hialurónico en preparaciones inyectables intrarticulares. Utilizado de forma intrarticular como viscosuplementación, además de favorecer la producción endógena de hialurónico.
  • Plasma rico en plaquetas o también llamado PRP es un producto biológico autólogo, que se obtiene de la propia sangre del paciente, tomando una muestra por una punción venosa, que posteriormente se centrifuga para separar los distintos componentes (glóbulos blancos, rojos, plaquetas, plasma). Una porción del centrifugado contiene plasma rico en plaquetas. Estas células poseen gránulos con un gran número de sustancias llamadas “factores de crecimiento” que promueven la migración y división celular. Estos factores, presentes en las plaquetas y en el plasma sanguíneo, tienen el potencial de estimular la respuesta reparativa de los tejidos dañados.
  • Concentrado de citoquinas. Proceso similar a la obtención de PRP, realizando una selección de las citoquinas, tras la activación de la cascada de coagulación entre los factores de crecimiento del plasma y de las plaquetas. Su finalidad es antiinflamatoria principalmente.
  • Células madre mesenquimales también conocidas como células madre estromales o MSCs (mesenchymal stem cells), que son obtenidas del tejido adiposo (la grasa) o de la médula ósea del interior de algunos huesos) y que luego se procesan mediante concentrado o cultivo. La inyección de células madre mesenquimales tiene la capacidad de regeneración de tejidos óseos, musculares y tendinosos, y una gran potencia antinflamatoria a nivel intraarticular.

3.- Los tratamientos invasivos son aquellos que modifican la estructura articular. Consisten en realizar cambios quirúrgicos en las articulaciones. Se trata del último escalón del tratamiento de la artrosis y se consideran un tratamiento irreversible. Los tratamientos invasivos son:

  • Lavado artroscópico o Toillete. Realización artroscópica de un lavado articular con suero fisiológico y la extirpación de tejido inflamatorio. Indicado para la eliminación de inflamación del tejido sinovial (sinovitis) crónico y para el lavado articular de cuerpos libres y fragmentos de cartílago. De forma aislada este tratamiento se ha demostrado poco eficaz.
  • Osteotomías correctoras. Supone la realización de cortes a nivel óseo que permiten un cambio en la alineación de la extremidad, disminuyendo el sufrimiento articular o la sobrecarga de la zona lesionada.
  • Artroplastias o prótesis articulares. Supone la sustitución de la articulación por componentes protésicos de diversos materiales (metal, polietileno, cerámica, etc..). Lo más habitual son las prótesis de rodilla o las de cadera.

A la hora de la indicación del tratamiento el responsable debe ser un médico debidamente formado en el tratamiento de la artrosis. Si tras estos capítulos sobre la artrosis todavía tienes dudas, puedes ponerte en contacto con nosotros y trataremos de resolverlas.

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