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Luxación de Hombro

Cuando hablamos de la luxación de hombro, de forma habitual nos referimos a una luxación gleno-humeral por ser la que permite al brazo la rotación y el movimiento en todas las direcciones separándolo del cuerpo. La superficie de las articulaciones está recubierta de cartílago hialino, que puede resistir presiones elevadas. Los extremos de los huesos están rodeados por un espacio virtual que los separa, la cavidad articular, rellena de líquido sinovial para facilitar los deslizamientos, y rodeando el conjunto de la articulación se encuentra la cápsula articular.

El hombro está compuesta por tres huesos: la escápula o omóplato, la cabeza del húmero y la clavícula.

Cuando la cabeza del húmero, que es esférica, se sale de la cavidad glenoidea (que forma parte de la escápula) es cuando denominamos que existe una luxación de hombro.

Las luxaciones pueden tener varias direcciones en las que se salga la cabeza humeral:

  • Luxación anterior: la cabeza humeral se desplaza por delante de la cavidad glenoidea.
  • Luxación posterior: la cabeza humeral se desplaza por detrás de la cavidad glenoidea.
  • Luxación inferior: la cabeza humeral se desplaza hacia abajo de la cavidad glenoidea. Ésta habitualmente está combinada con alguna de las anteriores (luxación antero-inferior; luxación postero-inferior)

Tipos de luxaciones más habituales

 

Las luxaciones de hombro producen dolor, deformación de la articulación e impotencia funcional.

En ocasiones es necesario de la ayuda de un médico especialista para la reducción o colocación del mismo. Es importante acudir con urgencia a los servicios médicos ya que cuanto más tiempo pase de la luxación más difícil es su reducción.

 

¿Cuál es el mecanismo de luxación del hombro?

Los mecanismos de luxación de hombro los diferenciamos por causa traumática o por hiperlaxitud constitucional.

Mecanismo traumático: es el mecanismo más frecuente, puede producirse por una caída o una fuerza directa con un objeto o persona. El mayor número de lesiones traumáticos producen una luxación anterior del hombro. Esa fuerza directa produce un impacto con la pared de la glena llamada labrum que no rompe y hace que la cabeza se salga, y favoreciendo que en próximas ocasiones tenga mayor facilidad de luxación.

Hiperlaxitud constitucional o Microinestabilidad: este mecanismo es el más difícil de diagnosticar. Inicio insidioso en pacientes con características estructurales con mayor elasticidad o laxitud. Produce de forma habitual lesiones multidireccionales provocados por la microinestabilidad y por los microtraumatismos. Y en ocasiones se subluxa la articulación, es decir, no pierde el contacto articular completo sino que debido a la hiperlaxitud de la capsula se desplaza más de lo habitual quedando a mitad de camino de la luxación.

 

Subluxación anterior y posterior de hombro en paciente con hiperlaxitud constitucional

 

Se me ha salido el hombro una vez, ¿tengo riesgo de luxaciones posteriores?

La luxación recidivante es más fácil que se produzca cuanto más prematura haya sido la primera luxación. Si el primer episodio se ha producido antes de los 18 años, existe un 95% de posibilidades de derivar en una luxación recidivante.

¿Por qué ocurre esto?

Cuando se aplica una fuerza directa antero-posterior o postero-anterior al hombro se produce un desplazamiento de la cabeza humeral que provoca la salida de la cabeza de su alojamiento normal, la cavidad glenoidea o glenoides.

Al producirse este desplazamiento provoca una lesión en la pared de contención de la glenoides o labrum. De forma habitual, se suele asociar a una lesión ósea en la cabeza del húmero denominada lesión Hill Sachs provocada por el choque con el borde glenoideo.

Este mecanismo produce unas lesiones en estructuras como el labrum, la cápsula articular y lesiones óseas que favorecen las futuras luxaciones o luxaciones recidivantes de hombro.

 

Tratamiento de la luxación de hombro

Tras un primer episodio de luxación traumática de hombro se realiza un tratamiento conservador, en el cual se limita la movilización de la rotación interna y externa del hombro durante 3 semanas, y se indica tratamiento fisioterapeútico para conseguir la ganancia de fuerza y movilidad completa a partir de la 6 semana tras el episodio de luxación. El tratamiento sintomatológico del dolor se realiza con aanlgéscios convencionales.

Cuando se produce dos o más luxaciones de hombro, el tratamiento definitivo es la cirugía artroscópica, con la finalidad de reparar las estructuras lesionadas y estabilizar la articulación.

En el caso de la microinestabilidad de hombro por hiperlaxitud constitucional la única opción existente hace unos años era la cirugía artroscópica en la que se realizaba una plicatura o “pellizco” en la cápsula articular para evitar esa holgura o microinestabilidad articular.

Recientemente en ITRAMED estamos tratando las microinestabilidades de hombro por hiperlaxitud constitucional con técnicas mínimamente invasivas y sin necesidad de cirugía

La proloterapia es utilizada en estos casos para conseguir una estabilización articular mediante la inyección de dextrosa en la cápsula articular posterior y anterior. La dextrosa produce en los tejidos una rigidización o refuerzo estructural, haciendo así una cápsula más fuerte y menos hiperlaxa.

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El traumatismo de los Smartphones: lesiones traumatológicas

El uso continuado y adictivo de los Smartphones es una realidad creciente. A consecuencia de el uso excesivo, estamos comenzando a ver lesiones o patologías asociadas, lesiones psicológicas y lesiones físicas, además de los accidentes a los que puede conducir y vimos en el anterior artículo.

Debido a la nueva aparición de enfermedades conocemos nuevos términos como la Nomofobia o miedo a no poder disponer del móvil, Síndrome FOMO o sensación de “perderse algo” sino se esta conectado a las redes sociales, Phubbing o ignorar a las personas de tu alrededor por prestar atención sólo al móvil.

A nivel de dolencias físicas podemos destacar el insomnio, problemas de audición u otros problemas físicos producidos principalmente en manos, muñecas y columna debido a los movimientos y posturas adaptadas para la utilización de los Smartphones.

Lesiones físicas traumatológicas producidas por el uso continuado de los Smartphones

MANO/MUÑECA

  • Hidradenitis palmar

Se presenta generalmente en niños sanos en forma súbita, con la formación de nódulos eritematosos dolorosos en palmas de las manos, produciendo dolor significativo que limita las actividades diarias.También llamada la enfermedad de la PlayStation, su causa principal es la exposición prolongada a la hiperpresión, vibración o fricción en ciertos puntos de la zona palmar. Tratada con antiiflamatorios en casos leves, y diversos estudios utilizan la colchicina en tratamientos más avanzados.

  • WhatsAppitis, tendinitis o tenosinovitis

Inflamación de la vaina del tendón extensor, principalmente del 1º dedo de la mano por la realización de movimientos repetitivos o posiciones mantenidas.

La utilización de los Smartphones nos hace estar delante de los dispositivos durante tiempos prolongados con mucha actividad de los pulgares.

  • Osteoartritis del pulgar

Cambios degenerativos articulares debidos a movimientos repetitivos. Las articulaciones del pulgar que más sufren esta patología son la articulación metatarso-falángica y la trapecio-metacarpiana. Produce dolor e inflamación articular y en ocasiones rigidez.

COLUMNA

  • Dolor cervical o lumbar (cervicalgias o lumbalgias)

El peso que se ejerce sobre la columna aumenta paulatinamente al aumentar el grado de flexión de la cabeza hacia delante para mantenernos atentos al móvil. Esta postura mantenida puede producir a medio plazo dolores y contracturas cervicales o lumbares.

 

COMPRESIONES NERVIOSAS

  • Compresión del nervio mediano (Síndrome del Tunel Carpiano o STC)

La compresión del nervio mediano se produce habitualmente por un excesivo trabajo con las manos, siendo más incidente en aquellos movimientos repetitivos. La compresión del nervio se produce por un estrechamiento del túnel por donde pasa el nervio mediano en la muñeca.

La afectación por compresión del nervio mediano produce hormigueos y adormecimiento en 1º, 2º y 3º dedos de las manos, calambres y dolor tipo quemazón.

Estábamos acostumbrados a ver este tipo de patología en pacientes que utilizan mucho el ratón del ordenador, o utilizan cuchillos o instrumental pesado en su trabajo. Actualmente, se añade a la lista la utilización prolongada de teléfonos móviles o smartphones.

  • Compresión del nervio cubital

La compresión del nervio cubital de forma habitual se encuentra a nivel del codo, aunque los síntomas son irradiados a 3º, 4º y 5º dedos de las manos, produciendo hormigueos, calambres, pérdida de sensibilidad y dolor. Esto se produce por el apoyo prolongado de los codos cuando estamos tumbados, acostados o sentados.

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Lesiones de los ligamentos de la rodilla

En la rodilla las lesiones ligamentosas más frecuentes son las del ligamento cruzado anterior (LCA) y el ligamento colateral interno (LLI). Las mujeres deportistas tienen entre dos y cuatro veces más riesgo de sufrir lesiones del LCA que los hombres a igualdad de nivel competitivo, edad y tiempo de exposición.

La rodilla es una articulación formada por tres huesos, la parte distal del fémur, la parte proximal de la tibia y la rótula, y estabilizada por cuatro ligamentos, lateral interno, lateral externo y dos cruzados, anterior y posterior. Esta distribución anatómica condiciona un solo eje de movimiento en flexión y extensión, e impide movimientos de lateralidad y rotación.

La estabilidad de la rodilla requiere del funcionamiento adecuado de cuatro ligamentos o estabilizadores primarios: Ligamento cruzado anterior (LCA), cruzado posterior (LCP), colateral interno (LLI) y colateral externo (LLE).

Ligamentos de la rodilla

 

Lesión aguda

Tras una lesión aguda de los ligamentos producida principalmente por torsión o traumatismo, la sintomatología inmediatos es dolor e imposibilidad de caminar. A porteriori, tras la reducción de la inflamación de la rodilla, la sensación más frecuente es el fallo de la rodilla o “se me va” la rodilla, lo que nosotros llamamos inestabilidad. En ocasiones no es tan visible este síntoma y se manifiesta con sobrecarga o dolor de la rodilla tras esfuerzos de movimiento o cargas de peso.

En las lesiones del ligamento cruzado anterior el mecanismo lesional más frecuente es el giro brusco del cuerpo sobre la tibia produciendo un movimiento de rotación forzado en la rodilla. Muy habitualmente, esto tiene lugar en caídas del esquiador hacia atrás produciendo una rotación de la tibia sobre el fémur con la rodilla hiperflexionada y en lesiones en deportes de contacto con un impacto lateral o una mala pisada.

Las lesiones de los ligamentos pueden ser de 3 tipos:

  • Grado I: es una distensión o elongación del ligamento
  • Grado II: es una rotura parcial del ligamento
  • Grado III: es una rotura completa del ligamento

Grados de lesión de los ligamentos

Lesión crónica

La lesión crónica de los ligamentos y por tanto la inestabilidad crónica articular pueden ser producidas por múltiples causas:

  • En ocasiones antiguos traumatismos en los que se lesionaron estructuras pero pudieron funcionar con normalidad durante cierto tiempo.
  • Cuando se realiza una resección meniscal por lesión del mismo, pasado el tiempo se producen inestabilidades en los ligamentos colaterales.
  • En deformaciones articulares por desgaste de la articulación (artrosis medial o lateral) o por lesiones oseas previas.

En situaciones de deficiencia o lesión de los ligamentos provocan que dicha inestabilidad aumente la posibilidad de sufrir roturas meniscales y producirse cambios degenerativos en el cartílago articular en esta misma situación.

En muchas ocasiones lo asemejamos a la rueda del coche la cual no esta alineada. El “traqueteo” que ello produce en la rueda hace que se estropeen antes los amortiguadores (meniscos) y la superficie de la rueda (cartílago).

 

Tratamiento de los ligamentos de la rodilla 

Lesión Grado I – Distensión

En la situación de una elongación o distensión de los ligamentos (Grado I) el tratamiento que se realiza es habitualmente la proloterapia.

La proloterapia es la opción más conservadora de tratamiento en elongaciones o distensiones de los ligamentos

La utilización de dextrosa inyectada en los ligamentos laxos, mal cicatrizados o parcialmente lesionados produce un proceso de inflamación en dichas estructuras y favoreciendo una reacción celular (fibroblastos, células endoteliales, miofibroblastos) que forman nuevos vasos sanguíneos y finalmente van depositando colágeno. Este refuerzo de colágeno en la zona afectada favorece una remodelación estructural de los ligamentos, recuperando su capacidad de sosten y tensándolos.

 

Lesión Grado II – Rotura parcial

En la situación de la rotura parcial de los ligamentos (Grado II) se asocian las infiltraciones de plasma rico en plaquetas (PRP) o células madre, en caso de ser amplia la rotura parcial, con la finalidad de crear tejido nuevo mediante estimulación previa. De esta forma creamos una nueva cicatrización del ligamento aportando estabilidad lateral a la rodilla.

 

Lesión Grado III – Rotura completa

El tratamiento de la lesión de una rotura de ligamentos (Grado III) es quirúrgico mediante una reparación del ligamento, valorndo previamente la estabilidad de la articulación.

En el caso de tener una inestabilidad de rodilla por una lesión de LCA, la opción es la reparación primaria del LCA. Por lo que generalmente se opta por la opción de la sustitución del LCA dañado por un injerto ligamentoso o tendinoso del mismo paciente, o de banco de tejidos. En dicha intervención utilizamos la aplicación de terapias celulares en la reparación o en el injerto para garantizar la mejor integración ósea del ligamento y disminuir el riesgo de fracaso de la cirugía. Además, si existen otras lesiones condrales (de los cartílagos) o de los meniscos se recomienda tratar los mismos con sesiones posteriores tras la intervención.

Si el paciente tuviera una rotura parcial o distensión del LCA acompañado de una estabilidad de la rodilla, las opciones pueden ser más conservadoras y por tanto no hacer falta llegar a una intervención.

Tratamiento Lesiones de LCA