¿Cuál es la diferencia entre la Terapia con Células Madre y con PRP (Plasma Rico en Plaquetas)?

Plasma rico en Plaqueta y MSC

¿Qué son el plasma rico en plaquetas y las células madre?

El Plasma Rico en Plaquetas o PRP es una mezcla de plaquetas concentradas y suero obtenidas de la sangre.

Su función principal es el aporte de proteínas con capacidad regenerativa procedentes del interior de las plaquetas y del plasma de la sangre en lesiones de ligamentos, tendones, meniscos y huesos para favorecer la cicatrización y regeneración de las lesiones de esos tejidos.

Los cirujanos han sabido durante años que la curación depende de las plaquetas. Estos componentes sanguíneos, muy pequeños, son ricos en factores de crecimiento y ayudan a formar un coágulo de sangre durante la lesión.

Cuando alguien se lesiona un área como un ligamento o un músculo, las plaquetas se filtran en la herida durante el sangrado que se produce normalmente.

A continuación, las plaquetas forman un coágulo de sangre para detener el sangrado y comienzan a liberar factores de crecimiento a la zona de la lesión para coordinar una respuesta de reparación

Dichas proteínas estimulan la acción de las células madre o MSC presentes en los tejidos de forma habitual.

Cuando existe una mayor pérdida de tejido o mayor deterioro en las articulaciones, tendones y ligamentos, hace falta un aporte suplementario de células, y en ese caso se utilizan las células madre, generalmente, asociándolas a factores de crecimiento procedentes de las plaquetas.

Durante la primera semana, actúan como “píldoras” que liberan o secretan diversos factores de crecimiento en determinados momentos. Estos factores de crecimiento realizan diferentes funciones como atraer a las células madre a la zona y estimular la formación de nuevos vasos sanguíneos para asegurar que el cuerpo puede llevar más sangre a la zona.

¿Cuál es el procedimiento habitual para su obtención?

El procedimiento de obtención del PRP se lleva a cabo mediante una muestra de sangre como si fuese una analítica de sangre habitual. Dichas muestras se introducen en una centrifugadora especial para concentrar plaquetas (generalmente 3-5 veces su concentración normal) y posteriormente seleccionarlas para su inyección. El proceso viene a durar unos 30 minutos.

 

El procedimiento de obtención de Células Madre es más complejo. Existen dos formas de obtener una mayor concentración de células madre mesenquimales: mediante una lipoaspiración de grasa de abdomen o mediante una aspiración de la médula ósea de la cresta iliaca o cadera posterior. El procedimiento es más largo y costoso. El proceso de obtención y procesado consta de aproximadamente una hora u hora y media.

 ¿A qué lo puedo asemejar para poder entenderlo de mejor forma?

Usando una metáfora de jardinería, sería lo mismo que si tenemos una planta que se lesiona. Todos sabemos que la colocación de un poco más de agua y de fertilizantes en el suelo puede ayudar a la planta a recuperarse. Las plaquetas son como fertilizantes, ya que los factores de crecimiento que ellas pueden liberar ayudan a acelerar la respuesta de reparación local.

Mientras que el PRP puede ayudar a reclutar a más células madre para la zona de la lesión, la terapia mediante la inyección de células madre es mucho más avanzada.

Para traumatología y ortopedia, en particular, si el PRP es como si añadiésemos fertilizantes y agua adicionales a la planta, las células madre mesenquimales (MSC) son como la colocación de nuevas semillas en la zona y la contratación de un jardinero. Las MSC son capaces de diferenciarse no sólo en el tejido nuevo que se pierde, sino también encargarse de la coordinación de la respuesta de reparación (para que las semillas y el jardinero puedan realizar su trabajo).

Por tanto, la terapia con MSC sería más apropiado para las enfermedades degenerativas, donde se ha perdido tejido (como la artritis crónica, las roturas parciales o degenerativas de tendones y  ligamentos, o un disco lumbar donde se rompen las fibras permitiendo que el disco sobresalga, entre otros).

Además, la preparación de laboratorio para la terapia de MSC es mucho más compleja que la del PRP.

 

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Objetivo Solidario ITRAMED 2.018: ayudando con Proloterapia

A mediados del pasado año se me presento la oportunidad de poder colaborar con una ONG Americana en un proyecto muy ilusionante, en Honduras, del que quise formar parte de inmediato, y así mismo animé a compartir la experiencia a la enfermera que forma parte de mi equipo de trabajo. Aquí es donde comenzó el objetivo solidario ITRAMED de 2018.

Hackett Hemwall Patterson Foundation es una ONG que lleva 49 años acudiendo a diferentes pueblos de Honduras a ofrecer servicios médicos a las personas con pocos recursos y de forma gratuita.

El día 1 de Marzo de 2018 comenzó nuestra aventura. Nos reunimos con los organizadores y el resto de voluntarios (principalmente personal sanitario) en San Pedro de Sula (Honduras). Muchos de ellos, al igual que nosotros, vivían esa experiencia por primera vez, formando entre todos la “Brigada del dolor de huesos”, como así le llaman en Honduras.

Los dos primeros días estuvimos organizando y montando las instalaciones en las que trabajaríamos durante las siguientes 2 semanas. La Cruz Roja Hondureña y algunas Iglesias colaboraban con la cesión de sus instalaciones. Un ir y venir constante, cargando cajas y material médico, organizando los dispensarios y montando las salas donde atenderíamos a los pacientes. A partir del tercer día el grupo grande de voluntarios se dividió en 3 grupos para poder atender a los 3 dispensarios que habíamos montados en los pueblos de La Ceiba, Tela y Olanchito.

En la “Brigada del dolor de huesos” de la que formamos parte ofrecíamos tratamiento para los dolores articulares y las lesiones de tendones, ligamentos y articulaciones mediante técnicas de Proloterapia.

La proloterapia consiste en la inyección de una sustancia proliferante (habitualmente la dextrosa) en las zonas dolorosas de las inserciones de ligamentos y tendones lesionados, así como en articulaciones dolorosas y con artrosis. El resultado es la formación de fibras de colágeno en las estructuras lesionadas, lo cual aumenta la estabilidad de dichas estructuras y de esa forma se consigue el alivio del dolor y la reparación de las lesiones.

Esta técnica se lleva utilizando desde 1960 para el alivio de lesiones y dolores crónicos, aunque es una técnica que está más desarrollada en Estados Unidos y Centro-América.

Y así comenzamos el primer lunes a ofrecer servicios a la comunidad durante dos semanas seguidas.

Las salas estaban acondicionadas con ventiladores para poder aliviar los 30 grados ambientales con el 80% de humedad, a lo que nos acostumbramos con rapidez (no había más opción).

Me llamaba poderosamente la atención el hecho de que muchos pacientes acudían nuevamente a realizarse el tratamiento de Proloterapia tras haberse realizado el mismo tratamiento, en años previos, pero en otras articulaciones de las cuales habían mejorado completamente de su dolor.

Se formaban filas sorprendentes en la entrada de la Iglesia con muchas personas esperando a coger número para poder ser atendidas, y muchas de ellos acudían 2 ó 3 días antes para poder acceder a un número.

Había personas que acudía tras realizar 8 horas de viaje en autobús para recibir tratamiento, incluso personas que acudían a tratarse las rodillas y llegaban caminando durante 2 horas.

En ocasiones la luz se cortaba mientras realizábamos un tratamiento, pero ello no impedía que con una linterna o frontal pudiéramos acabar nuestro tratamiento a los pacientes.

Cuando un paciente entraba a través de la cortina de las salas su primera palabra era “Gracias”. Sin duda esa ha sido la palabra que con diferencia más hemos oído durante esos días. Y la siguiente ha sido “Que Dios le bendiga”.

Todo fluyó con total normalidad durante los 15 días gracias a una gran organización que nos recordaba hidratarnos cada hora, nos abastecía de todo el material necesario para ofrecer los tratamientos y un lugar de descanso; y gracias también a unos magníficos profesionales sanitarios con los que pudimos colaborar en la práctica clínica diaria y con los que intercambiamos experiencias y buenos momentos.

Han sido dos semanas de vivencias inolvidables, aportándonos una experiencia muy gratificante, además de un importante aprendizaje en valores.

Cumplido con creces nuestro “Objetivo solidario ITRAMED 2018”, y ¿por qué no?, para repetir en próximos años.

 

Gonzalo Mora

Factores de crecimiento y proteinas antiinflamatorias: Orthokine

Tratamiento Orthokine

¿Qué es Orthokine?

Orthokine es un tratamiento autólogo , es decir que proviene de nuestra propia sangre, sin ningún agente externo y que contiene una alta concentración de proteínas antiinflamatorias y factores de crecimiento ocasionando una importante disminución del dolor y de la inflamación.

Utilizado desde hace años y en continuo estudio por uno de sus principales maestros Peter Wehling.

¿Para qué sirve?

Los factores de crecimiento y las citoquinas de la sangre actúan en los tejidos articulares con el objetivo de:

  • Potenciar los mecanismo de reparación y regeneración del propio paciente
  • Reducir el dolor articular y la inflamación.
  • Frenar el avance de la artrosis

 

¿Qué lo diferencia de otras terapias celulares regenerativas?

Coincide con otras terapias regenerativas en la alta cantidad de factores de crecimiento que tiene. Y se diferencia principalmente del resto por la alta concentración de proteínas antiinflamatorias de la sangre o citoquinas que contiene. Esta característica destacada le hace que sea más una terapias más potente a nivel antiinflamatorio en articulaciones con artrosis, y a su vez tenga efecto condroprotector y frene el avance de la artrosis.

¿Qué indicaciones tiene el tratamiento con Orthokine?

El tratamiento con Orthokine está principalmente indicado en:

  • Artrosis (fases avanzadas)
  • Artritis reumatoide
  • Bursitis
  • Síndromes facetarios lumbares, sacros, dorsales y cervicales

Artrosis de columna lumbar

 

 

¿Quién ha desarrollado la terapia Orthokine?

Orthokine fue desarrollado por el Dr. Peter Wehling (traumatólogo y neurocirujano) y por el Dr. Julio Reinecke (biólogo molecular) en Orthogen GmbH (Düsseldorf) en colaboración con el Prof. Chris Evans, de la Universidad de Harvard y el Profesor Paul Robbins, de la Universidad de Pittsburg.

El Dr. Mora tuvo la ocasión de coincidir con el profesor Dr. Peter Wheling en un curso el pasado Noviembre en Madrid