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El dolor crónico articular, la enfermedad invisible.

Existe un mecanismo de alerta que avisa al organismo de que el cuerpo está sufriendo daños. En argot médico se conoce como dolor agudo. Gracias a él, se rechazan instintivamente las situaciones perjudiciales y que ponen en peligro al organismo.

Cuando el dolor se mantiene en el tiempo durante más de 3 meses o cuando supera un mes tras el tiempo de cicatrización o curación normal de la lesión de base, se denomina dolor crónico.

Una de cada seis personas padece dolor crónico, pero pocos se lo tratan por falta de información.

El dolor crónico no sirve para nada: solo molesta. Se calcula que diez millones de españoles sufren dolor de forma repetida. La Sociedad Española del Dolor (SED) estima que entre el 40% y el 80% de las consultas médicas están relacionadas con el dolor, siendo la causa más frecuente por la que los pacientes acuden al centro médico. El 35% de los pacientes vive sufriendo dolor durante toda su vida. En la espalda, en las articulaciones, en la zona pélvica, en la cabeza… Ninguna parte del cuerpo está a salvo.

En ocasiones, el dolor se trata sintomatológicamente con analgésicos y antiinflamatorios pero no se llega a tratar la causa del mismo.

Esta es la parte más compleja, saber de dónde proviene el dolor cronificado.

 

Dolor crónico en las articulaciones

Revisando las cifras del dolor crónico articular observamos:

  • Un 10% de la población padece dolor articular.
  • De todas las personas que sufren algún dolor, un 20% padece un dolor de tipo articular.
  • El 25% de los hombres y el 40% de las mujeres de entre 60 y 70 años sufren artrosis.
  • Las causas más comunes de dolor articular son la artrosis, la artritis reumatoide, gota y la artritis psoriásica, pero puede deberse a muchas otras causas que deben ser identificadas dado que el tratamiento variará.

Para obtener los mejores resultados en dolor crónico articular los analgésicos ayudan pero no garantizan el éxito, además éstos se pueden acompañar de efectos secundarios a corto y largo plazo que debemos vigilar.

El objetivo no es solo la disminución de la intensidad del mismo, sino también la recuperación funcional, social y psicológica del paciente, si se encuentran afectadas.

Para ello, es necesario un enfoque amplio del dolor articular, la clave para tratar con éxito este problema crónico.

Durante años hemos estado acostumbrados a tratar el dolor crónico mejorando las características del interior de la articulación, sin tener en cuenta a lo que envuelve la misma. El deterioro y pérdida de tensión de los ligamentos que rodean las articulaciones hacen que “traqueteen” las articulaciones y sean la causa principal del comienzo de un desgaste articular mayor.

Por lo que vemos que en muchos casos de artrosis o deterioro articular la causa de base es la inestabilidad crónica.

Lo asemejamos a la rueda del coche que se desgasta con el uso y la cual tratamos de mejorar su superficie o cambiar la rueda para mejorar la conducción. En este caso, nos enfocamos en tratar lo más visible, la rueda, pero dejamos de lado la revisión de los amortiguadores y la alineación de los ejes, siendo la causa principal que provoca el deterioro mayor de la rueda.

Es de vital importancia la exploración complementaria que se realiza en consulta para la valoración de la inestabilidad de la articulación. Una experiencia y maniobras específicas conducirán a una diagnóstico completo de la patología articular.

Es importante destacar que la experiencia del traumatólogo o especialista es clave para un buen diagnóstico de inestabilidad crónica.

 

La Proloterapia

La proloterapia consiste en el tratamiento que realizamos sobre los ligamentos y tendones que rodean las articulaciones mediante inyecciones de Dextrosa, como sustancia proliferante, con la finalidad de crear colágeno en las estructuras ligamentosas y tendinosas y aportar mayor sostén a las articulaciones.

La dextrosa provoca que nuestros ligamentos y tendones creen un extra de colágeno proporcionando mayor estabilidad articular.

La proloterapia se aplica en sesiones separadas de 4 semanas y habitualmente son necesarias entre 3 y 5 sesiones para lograr un resultado óptimo. La estabilización de la articulación mediante las inyecciones de Dextrosa es un proceso progresivo.

En articulaciones como la rodilla podemos llegar a tratar inestabilidades crónicas que provocan un traqueteo articular y por ello un mayor avance de la artrosis, o incluso daños en meniscos y cartílago articular provocadas por inestabilidades subclínicas crónicas.

 

El Plasma Rico en Plaquetas o Factores de crecimiento

En el caso del tratamiento a nivel intrarticular de las lesiones o el deterioro articular, el plasma rico en plaquetas en la opción indicada. Los factores de crecimiento provenientes del plasma de la sangre ayudan a disminuir la inflamación articular y el dolor intrarticular, y regenerar estructuras meniscales.

En casos más avanzados de deterioro articular se opta por la utilización de células madre mesenquimales, ya pueden ser provenientes de la médula ósea o de la grasa.

 

Ambas terapias, Proloterapia y Plasma Rico en Plaquetas, son complementarias, y engloban un tratamiento integral de la articulación dañada y que sufre un dolor crónico.

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El Plasma Rico en Plaquetas en la Artrosis Avanzada

Infiltración intraósea de rodilla

A finales del año 2014 se publicó una nueva técnica de tratamiento de la artrosis avanzada mediante infiltración intraosea de PRP (Plasma Rico en Plaquetas). La infiltración intraarticular PRP es un tratamiento prometedor para la artrosis de rodilla de alto grado.

El diagnóstico de la artrosis se basa en los hallazgos clínicos y radiográficos, y los pacientes con artrosis de rodilla femoro-tibial grado IV o grado III  (clasificación basada en la escala Ahlbäck) son considerados candidatos para esta técnica.

La técnica consiste en realizar la infiltración intraósea de PRP en el hueso subcondral, que se encuentra afectado en la artrosis.

De esta manera se amplia la utilidad del PRP, no solo a nivel intraarticular como ya se viene utilizando desde hace años, sino también a nivel intraoseo lo que le permite actuar directamente sobre el hueso subcondral, que está implicado en la progresión de la artrosis. Así, esta técnica implica una nueva forma de administración de PRP que puede retrasar la artroplastia (prótesis) de rodilla.

Por otra parte, se puede aplicar no sólo para la artrosis avanzada grave,sino también en otras patologías en las que el hueso subcondral es muy importante en su origen, tales como lesiones de necrosis y y las lesiones osteocondrales.

La infiltración intraósea mejora la comunicación entre el cartílago y el hueso subcondral de tal manera que el PRP alcanza las capas más profundas del cartílago.

Además, la infiltración de PRP directamente en el hueso subcondral actua en este tejido y en las células madre mesenquimales presentes en el permitiendo que se mantegan esas células en la matriz formada por el PRP y de esta manera modulan el proceso de reparación del hueso subcondral, lo cual tiene un efecto directo en la detención de la progresión de la artrosis.

Por  tanto, con esta nueva técnica, se aumenta la gama de acción del PRP con una mayor eficacia, no solo en la artrosis avanzada sino también en otras patología tales como la necrosis de la meseta tibial o el cóndilo femoral y durante el tratamiento quirúrgico de las lesiones osteocondrales.

Fuente

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25685680

Texto completo

http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4314556/pdf/main.pdf

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Tratamientos para la artrosis

Tratamiento de la artrosis

¿Qué tratamientos existen hoy en día?

Existen diversos tratamientos para la artrosis dependiendo del grado de afectación de la articulación a tratar. Dichos tratamientos abarcan desde los tratamientos conservadores y menos invasivos para la articulación hasta los más invasivos (cirugía en sus diferentes opciones).

Tabla de tratamientos invasivos y de tratamientos no invasivos para la Artrosis

1.- Dentro de los tratamientos conservadores, como primeras medidas no farmacológicas, y siempre adaptándolos a las características individuales, podemos encontrar:

  • Realización de la actividad y ejercicio físico.
  • Mantenimiento de un peso corporal normal (Índice de masa corporal (IMC) entre 18,5 – 24,99)
  • Alimentación y nutrición variada, equilibrada y moderada.
  • Tratamientos con fisioterapia
  • Suplementos alimentarios (cúrcuma, vitamina D, ácidos grasos poliinsaturados (omega 3), magnesio)

2.- El segundo escalón de los tratamientos conservadores son las medidas farmacológicas, que a su vez pueden ser mediante medicación oral o inyectable.

En cuanto a medicación oral:

  • Analgésicos. Los más comunes son paracetamol, metamizol y ketorolaco.
  • Antiinflamatorios (AINEs). Los más utilizados a nivel articular son los AINEs inhibidores selectivos COX-2 (celecoxib, etericoxib…), AINEs fenilacéticos (diclofenaco, aceclofenaco…), AINEs propiónicos (ibuprofeno, naproxeno…)
  • Opioides. Los más comunes son el tramadol y el fentanilo (en parches).
  • Corticoides. Los más comunes son la betametasona, dexametasona y la prednisona.
  • Condroprotectores. Los más utilizados son el colágeno hidrolizado, el condroitín sulfato, el sulfato de glucosamina y el ácido hialurónico oral.

En cuanto a medicación inyectable:

  • Ácido hialurónico en preparaciones inyectables intrarticulares. Utilizado de forma intrarticular como viscosuplementación, además de favorecer la producción endógena de hialurónico.
  • Plasma rico en plaquetas o también llamado PRP es un producto biológico autólogo, que se obtiene de la propia sangre del paciente, tomando una muestra por una punción venosa, que posteriormente se centrifuga para separar los distintos componentes (glóbulos blancos, rojos, plaquetas, plasma). Una porción del centrifugado contiene plasma rico en plaquetas. Estas células poseen gránulos con un gran número de sustancias llamadas “factores de crecimiento” que promueven la migración y división celular. Estos factores, presentes en las plaquetas y en el plasma sanguíneo, tienen el potencial de estimular la respuesta reparativa de los tejidos dañados.
  • Concentrado de citoquinas. Proceso similar a la obtención de PRP, realizando una selección de las citoquinas, tras la activación de la cascada de coagulación entre los factores de crecimiento del plasma y de las plaquetas. Su finalidad es antiinflamatoria principalmente.
  • Células madre mesenquimales también conocidas como células madre estromales o MSCs (mesenchymal stem cells), que son obtenidas del tejido adiposo (la grasa) o de la médula ósea del interior de algunos huesos) y que luego se procesan mediante concentrado o cultivo. La inyección de células madre mesenquimales tiene la capacidad de regeneración de tejidos óseos, musculares y tendinosos, y una gran potencia antinflamatoria a nivel intraarticular.

3.- Los tratamientos invasivos son aquellos que modifican la estructura articular. Consisten en realizar cambios quirúrgicos en las articulaciones. Se trata del último escalón del tratamiento de la artrosis y se consideran un tratamiento irreversible. Los tratamientos invasivos son:

  • Lavado artroscópico o Toillete. Realización artroscópica de un lavado articular con suero fisiológico y la extirpación de tejido inflamatorio. Indicado para la eliminación de inflamación del tejido sinovial (sinovitis) crónico y para el lavado articular de cuerpos libres y fragmentos de cartílago. De forma aislada este tratamiento se ha demostrado poco eficaz.
  • Osteotomías correctoras. Supone la realización de cortes a nivel óseo que permiten un cambio en la alineación de la extremidad, disminuyendo el sufrimiento articular o la sobrecarga de la zona lesionada.
  • Artroplastias o prótesis articulares. Supone la sustitución de la articulación por componentes protésicos de diversos materiales (metal, polietileno, cerámica, etc..). Lo más habitual son las prótesis de rodilla o las de cadera.

A la hora de la indicación del tratamiento el responsable debe ser un médico debidamente formado en el tratamiento de la artrosis. Si tras estos capítulos sobre la artrosis todavía tienes dudas, puedes ponerte en contacto con nosotros y trataremos de resolverlas.

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