Sobrepeso en la Artrosis

¿Cómo favorece el exceso de kilos al avance de la artrosis?

La artrosis es un problema de salud público que incrementa en los últimos años debido principalmente a la mayor esperanza de vida. Esto provoca que intentemos buscar medidas para evitar la artrosis en nuestras articulaciones o disminuir su avance en aquellas personas que lo padezcan.

Desde ITRAMED nos gusta crear un abordaje completo de la artrosis por eso guiados del Dr. Gonzalo Mora dedicado desde 2003 al tratamiento de la artrosis y a la mejora de calidad de vida de los pacientes con artrosis, realizamos una completa evaluación.

¿Qué es la artrosis?

La artrosis es la degeneración crónica del cartílago que recubre las articulaciones.

El cartílago articular actúa como almohadilla, absorbiendo las cargas mecánicas y facilitando un movimiento de fricción en las articulaciones, permitiendo el deslizamiento de unos huesos sobre otros, dando origen al movimiento articular.

La artrosis se caracteriza principalmente por el desgaste y degeneración del cartílago articular, la presencia de inflamación dentro de la articulación, en la membrana sinovial que la recubre por dentro, y el deterioro progresivo en los huesos y demás tejidos que recubren la articulación.

¿Por qué influye negativamente el exceso de peso en la artrosis?

En rasgos generales, la artrosis la podemos comparar con la ruedas de los coches.

Cuando una rueda del coche carga con mucho peso podemos ver que los amortiguadores del coche sufren más, las ruedas se desalinean y el dibujo de la rueda del coche se va borrando.

Esto mismo ocurre con nuestras articulaciones, el exceso de peso hace que los amortiguadores (los meniscos) sufran más, las ruedas se desalineen (cambio forma de las articulaciones) y el dibujo de la rueda (el cartílago) se vaya desgastando.

Por ello, mantener un peso adecuado y una musculatura a tono contribuye a conservar de mejor forma nuestras articulaciones.

¿Qué otras medidas no medicamentosas favorecen el cuidado de nuestra articulación con artrosis?

Otra medidas no medicamentosas y que pueden contribuir a conservar la articulación de posibles problemas de avance de la artrosis son:

  • Utilización de contrastes de calor y frío. El frío como efecto antiinflamatorio natural y el calor como efecto relajante de la musculatura, una combinación útil en los problemas articulares.
  • Pomadas analgésicas y antiinflamatorias naturales a base de capsaicina, silicio orgánico, jengibre, boswellia serrata, árnica… pueden ayudarnos en el tratamientos de los síntomas de la artrosis.
  • Soportes como bastones, muletas y andadores como apoyo en la deambulación, o al caminar.
  • Ejercicios de bajo impacto tipo bicicleta o natación que favorezcan el mantener el tono muscular, la elasticidad  y la fuerza. En la actualidad existen preparadores físicos como #TeamLasGaunas que estudian tus características físicas y tus límites para poder trabajar de forma individualizada en tu preparación física y tu bienestar, además favoreciendo a mantener un peso ideal.
  • Alimentación equilibrada es una parte fundamental para sentirnos en forma y poder realizar ejercicio y mantener nuestro cuerpo a tono, además de cuidar nuestras articulaciones manteniendo un peso equilibrado. La nutricionista Teresa Ureta nos habla del ¿Qué nos hace tan vulnerables a los kilos de más?, unas pistas para ayudarnos en el mantenimiento del peso ideal. Y el ejemplo de Luismi Cámara, con su Objetivo 25 kilos y el apoyo de #Nutrium nos aporta una lección de valentía y nos hace ver que sí se puede.
Escala Hallback para la artrosis

La artrosis consiste en la degeneración de las articulaciones y en el deterioro de las estructuras intrarticulares sobre todo del cartílago. Las articulaciones que más frecuentemente sufren artrosis son la rodilla, la cadera, los dedos de las manos y la columna lumbar.

Las causas de la artrosis pueden ser diversas. Entre las más comunes están los traumatismos previos, las enfermedades inflamatorias crónicas tipo artritis, las inestabilidades ligamentosas, las cirugías previas (en la rodilla, cirugía de meniscos) y el sobreuso de la articulación (aumento de peso, cargas de grandes pesos, actividades repetitivas).

¿Cómo valoramos la artrosis de rodilla?

La artrosis en la rodilla se puede valorar de dos formas, ambas igual de importantes: de forma subjetiva y de forma objetiva.

Valoración Subjetiva

  • Dolor
  • Rigidez
  • Inflamación
  • Crujidos y chasquidos
  • Dolor al caminar

Valoración Objetiva

  • Limitación movilidad
  • Desalineación articular
  • Radiografía
  • Resonancia magnética

 

Cuando oímos hablar de los grados de desgaste de la rodilla, dichos grados corresponden a la cantidad de desgaste de la articulación medidas de forma objetiva mediante una escala de valoración.

Generalmente la escala de valoración que con más frecuencia se utiliza en valoraciones y en estudios científicos es la Escala de Valoración de la artrosis de Ahlback.

Cuando oímos hablar de los grados de desgaste de la rodilla, dichos grados corresponden a la cantidad de desgaste de la articulación medidas de forma objetiva mediante una escala de valoración.

Una de las escalas de valoración que con más frecuencia se utiliza en las valoraciones y en estudios científicos es la Escala de Valoración de la artrosis de Ahlbäck.

Dicha escala se basa en una medición radiológica del espacio femoro-tibial. Es importante que la radiografía que se utilice para su medición sea en bipedestación, es decir, que el paciente cargue todo su peso sobre ambas extremidades para valorar el espacio real femoro-tibial.

La escala de valoración de Ahlbäck se divide en 4 grados principalmente:

Grado I

Disminución de menos del 50% del espacio entre el fémur y la tibia femoro-tibial

Grado II

Disminución de entre el 50- 100% del espacio femoro-tibial

Grado III

Hueso contra hueso y la cúpula es menor de 5 mm

Grado IV

Hueso contra hueso y la cúpula es mayor de 5 mm

Pero no siempre existe relación directa de la valoración subjetiva que nos aporta el paciente con la valoración objetiva, es decir, un paciente puede tener un grado de artrosis avanzado (grado III o IV) pero encontrarse sin grandes dolores y viceversa.

Por lo tanto, es esencial tanto para el diagnóstico como para el plan de tratamiento de un paciente el poder tener todos los datos subjetivos que aporta el paciente, la exploración médica y la medición radiológica del estrechamiento del espacio articular.

Tanto el grado de valoración de la artrosis mediante la escala de Ahlbäck como la valoración subjetiva y exploración del paciente orientará al traumatólogo en la indicación del tratamiento de la artrosis.

Artrosis de Rodilla

¿Por qué se produce la artrosis? ¿Por qué aparece?

Los factores de riesgo de desarrollo de la artrosis incluyen predisposición genética, edad, sexo, obesidad, traumatismo previo, lesiones previas articulares, alteraciones hormonales, enfermedades inflamatorias articulares (gota, artritis séptica o artritis reumatoide) y otros factores sistémicos que afectan a todo el cuerpo (hemofilia, enfermedad de Paget, necrosis avascular, dosis altas de corticoides…).

Una de las causas muy frecuentes de artrosis hoy en día se observa en los pacientes que años atrás (a veces simplemente 1 o 2 años) tuvieron una lesión de menisco y el tratamiento que se decidió realizar fue la extirpación de una parte del menisco (meniscectomía) mediante una artroscopia.

Artroscopia de rodilla para meniscectomía, o retirar una parte del menisco.

Artroscopia de rodilla para meniscectomía, o retirar una parte del menisco.

Si comparamos la rodilla con una rueda de coche, el menisco sería el amortiguador de la rueda, y es fácil entender que si el amortiguador se estropea, la rueda se gastará antes y a veces en muy poco tiempo.

El sello distintivo de la artrosis es un desajuste entre el equilibrio inflamatorio y antiinflamatorio en los condrocitos (las células del cartílago) y en las células sinoviales (que recubren por dentro las articulaciones). Se produce una activación anormal de procesos inflamatorios (como las cascadas de citoquinas) y una sobreproducción de sustancias que favorecen la inflamación (mediadores pro-inflamatorios) (1,2,4).

La situación que acontece es como una batalla entre mecanismos que favorecen la inflamación (los atacantes) y mecanismos naturales antinflamatorios que intentan combatir a dicha inflamación (los defensores). Pero en esta batalla suelen vencer los atacantes y se produce un deterioro progresivo de la articulación que nos lleva a la artrosis.

Los condrocitos son un tipo de célula que se encuentran en el cartílago. Se encargan de mantener la matriz cartilaginosa, a través de la producción de sus principales compuestos: colágeno y proteoglicanos.

Los condrocitos son un tipo de célula que se encuentran en el cartílago. Se encargan de mantener la matriz cartilaginosa, a través de la producción de sus principales compuestos: colágeno y proteoglicanos.

Si lo intentamos explicar en términos científicos (para el que le interese profundizar más) la explicación sería la siguiente:

Se produce una alteración en la regulación de las citoquinas como la interleucina 1 beta (IL- 1ß) y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α), lo que conduce a una inhibición de la síntesis de colágeno (34,85). A través de la  activación de las metaloproteinasas de matriz (MMPs), se produce un aumento en la degradación del colágeno con una disregulación adicional de mediadores inflamatorios como la Interleucina 8 (IL-8), la interleucina 6 (IL-6), la prostaglandina E2 (PGE2), el óxido nítrico sintetasa inducible (iNOS) y las especies reactivas de oxígeno (ROS), contribuyendo así a la inflamación sinovial (1,2,3,4). Tabla 1.

Tabla.1: Factores de riesgo y artrosis explicados en el párrafo anterior.

Finalmente el círculo vicioso de la inflamación que permanece en el espacio articular durante un largo tiempo favorece la destrucción de los condrocitos y suprime su regeneración, produciendo así una pérdida global de cartílago, un desgaste progresivo de la superficie de las articulaciones y todo el proceso doloroso, inflamatorio y de limitaciones que acaba sufriendo el paciente..

La semana que viene no te pierdas otro capítulo sobre esta enfermedad que a tantas personas afecta. Un post muy interesante que os puede servir de ayuda si la padecéis. En el siguiente post: ¿Qué tratamientos existen hoy en día?

Bibliografía

  • Goldring M.B., Goldring S.R. (2007). Osteoarthritis. Journal of Cellular Physiology 2007 (213), 626-634.
  • Henrotin Y., Clutterbuck A.L. (2010). Biological actions of curcumin on articular chondrocytes. Osteoarthritis Cartilage 2010 (18), 141-149.
  • Jomphe C., Gabriac M., (2008). Chondroitin sulfate inhibits the nuclear translocation of NF-κB in IL-1β stimulated chondrocytes. Basic Clin Pharmacol Toxicol 2008 Jan (102), 59-65.
  • Krasnokutsky S., Samuels J. (2007). Osteoarthritis in 2007. Bull NYU Hospital Joints Disease 2007 (65), 222-228.

 

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