Core

¿Qué es el core y para qué nos ayuda entrenarlo?

La palabra core en inglés que significa núcleo o centro, se utiliza para nombrar toda la zona muscular que envuelve el centro de gravedad de nuestro cuerpo, que lo encontramos justo debajo del ombligo, aunque dependerá de varios factores como del movimiento del cuerpo.

En ITRAMED indicamos este tipo de ejercicios a pacientes que han sido tratados de dolor lumbar crónico para reforzar la completa mejoría. En ocasiones también es utilizado para prevenir estos dolores lumbares de la espalda baja.

La creación de un entrenamiento personalizado para mejorar el control y la activación del core permiten favorecer una adecuada activación tónico postural equilibrada, siendo a su vez base fundamental para afrontar ejercicios que incluyen cargas externas y también para las acciones funcionales que se realizan en la cotidianidad.

Existen métodos de ejercicios, como puede ser el Método Pilates, que incluyen ejercicios uniendo el dinamismo y la fuerza muscular con el control mental, la respiración y la relajación.

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Dolor Lumbar y core

¿Qué es el CORE?

El término core significa núcleo, centro o zona media. Fue usado por primera vez por Richard H. Dominguez y Robert S. Gajda en su libro Total Body Training1. Desde el punto de vista de la actividad física el “core” hace referencia al complejo muscular situado en la parte central del cuerpo (región lumbo-pélvica) que incluye 29 músculos que estabilizan la columna vertebral y la región abdominal e incluye músculos del abdomen, espalda, parte posterior y anterior de la cadera, suelo pélvico y diafragma. La acción conjunta de estas estructuras permite un adecuado control de la estabilidad corporal y de la ejecución de tareas que realizan los miembros superiores (brazos) e inferiores (piernas).

Core

 

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Los tendones son estructuras compuestas en su mayoría por fibras de colágeno tipo 1 y elementos celulares, rodeados por una matriz extracelular rica en proteoglicano y aminoglicanos (favoreciendo la lubricación, evitando la fricción y  protegiendo de las fibras de colágeno). El tendón lo componen fascículos envueltos por endotendón que a su vez es envuelto por el peritendón.

El tendón une el músculo al hueso. La unión de músculo y tendón se llama unión miotendinosa y la unión que une tendón y hueso se llama entesis. Su función principal es el de transmitir las fuerzas generadas por el músculo al hueso para generar movimientos.

Estructura de los tendones

El tendón es un tejido con una alta demanda metabólica y de nutrientes, pero los tendones habitualmente no están muy vascularizados (pocos vasos sanguíneos y por tanto poco aporte de nutrientes)  y generalmente tienen menor capacidad de cicatrización espontánea cuando sufren una lesión o tendinopatía.

Su estructura nerviosa está formada por pequeños fascículos nerviosos de nervios cutáneos y por los músculos adyacentes. Siendo que en ocasiones suelen ser más dolorosas una tendinitis o tendinosis que una rotura parcial del tendón.

 

Tendinitis

En la tendinitis, como bien señala la terminación en latín “-itis” que determina inflamación, existe una inflamación de las estructuras tendinosas.

Cuando existe una tendinitis el cuerpo pone en marcha un mecanismo de regeneración natural aumentando el dolor en la zona como señal de alarma y aumentando el riego sanguíneo de la zona. Por ello vemos que existe un enrojecimiento y aumento de calor local que acompañan a la inflamación. Éste es el proceso natural del cuerpo para regenerar las lesiones o daños.

Existe un concepto erróneo de tratar la inflamación con medicación antiinflamatoria, frío local o hielo y reposo. Con ello se realiza una acción completamente contraria al efecto natural del cuerpo de regenerar los tejidos dañados.

Habitualmente la tendinitis es una lesión aguda, cuando una lesión de tendinitis supera las 6-8 semanas se considera tendinosis.

Tendinosis

La tendinosis es considerada una lesión degenerativa del tendón. No existe una inflamación aislada sino que hay ya focos de degeneración en las fibras tendinosas.

Cuando existe una tendinosis el proceso de regeneración natural del cuerpo es insuficiente. Como bien hemos comentado anteriormente, los tendones están poco vascularizados y su capacidad de regeneración es limitada. Por ello, ante una tendinosis lo adecuado será crear una estimulación inicial en la zona de lesión para crear un nuevo proceso de regeneración, cicatrización y curación.

Habitualmente es una lesión de larga evolución pudiendo progresar hacia una calcificación e incluso necrosis.

Mecanismos de lesión

Los mecanísmos más habituales de lesion de los tendones son:

  • Sobreuso o fatiga. Es un mecanismo de larga evolución, se produce por la realización de movimientos repetitivos sin necesidad de soportar grandes fuerzas. El ejemplo más sencillo es lo que ocurre con un alambre el cual doblamos 100 veces por el mismo sitio, el cual se deteriora y pierde la resistencia inicial.

  • Tensión miotendinosa aumentada en un momento puntual o lo que consideramos un tirón. Es un mecanismo en el que se produce un aumento puntual de fuerza y tensión estructural provocando una alteración en esa estructura.
  • Traumatismo directo o indirecto sobre la estructura tendinosa. El traumatismo directo en la estructura tendinosa o el traumatismo indirecto que produce un aumento de tensión en el tendón son causas habituales de lesiones de los tendones.

Tratamientos

El correcto diagnóstico de la lesión tendinosa va a resultar clave para su correcto tratamiento.

Hoy en día tenemos a nuestro alcance medios diagnósticos que nos facilitan el mejor tratamiento de las lesiones. El ecógrafo en las lesiones tendinosas es importantísimo. Nos ayuda a poder localizar de forma exacta la lesión y así poder actuar sobre ella.

Imágenes con ecografía de tendinosis

Tratamiento de la Tendinitis

Como bien hemos hablado antes, debemos favorecer el mecanismo natural del cuerpo para la regeneración de lesiones. Es decir, debemos favorecer el mecanismo de inflamación mediante:

  • Medicación analgésica o para el dolor
  • Tratamiento fisioterapeútico no invasivo
  • Calor local

Tratamiento de la Tendinosis

Cuando se presenta una tendinosis, es decir un cambio estructural de las fibras, la finalidad del tratamiento es la estimulación o creación de nueva herida para favorecer un nuevo proceso de cicatrización. Son tratamientos mínimamente invasivos guiados en muchas ocasiones por ecografía o radiología, con la finalizar de crear un sangrado o irritación local

  • Electrolisis percutánea Intratisular o EPI ®. Es una técnica que produce una destrucción del tejido degradado a tiempo real mediante electrocoagulación (o microquemadura), aumentando la regeneración y favoreciendo una respuesta inflamatoria adecuada, facilitando el proceso de recuperación. Habitualmente se realiza con control ecográfico.
  • Proloterapia. Es una técnica en la que se utiliza la Dextrosa como sustancia proliferante, promoviendo una inflamación local, y poniendo en marcha el proceso de regeneración natural del cuerpo.
  • Plasma Rico en Plaquetas (PRP) o Factores de Crecimiento. Es una técnica en la que se realiza una creación de una nueva herida mediante técnica percutánea y mínimamente invasiva con control ecográfico, promoviendo un nuevo proceso de inflamación y aportándole factores de crecimiento en la lesión para un aporte mayor de nutrientes en la regeneración del tejido dañado.