Muchas personas han pasado la mayor parte de su vida corriendo. Haber corrido durante largo tiempo ha dado lugar a lesiones “pasajeras”, lesiones crónicas y a veces lesiones importantes que han llevado a estar durante períodos prolongados fuera de juego.

Estas personas acuden como pacientes a nuestra clínica buscando una opción alternativa a la cirugía y a años de tratamientos médicos que no les han resultado. Cuando vienen a nuestra consulta, en ITRAMED, nos preguntan sobre alternativas de tratamientos como la Medicina Regenerativa.

De forma habitual, cuando comenzamos la consulta, queremos saber acerca de las lesiones que han tenido en el pasado, ya que empezamos a valorar un programa de tratamiento específico, para tratar las lesiones más significativas que sufren actualmente.

Las lesiones anteriores y/o repetitivas en la misma articulación favorecen la aparición de una nueva lesión debido a un deterioro de las estructuras articulares como los ligamentos, meniscos, cartílago, etc.

Por lo general, los pacientes nos cuentan:

– Tuve algunas lesiones de meniscos y me operaron una vez.
– Siento que mi rodilla se “bloquea” de vez en cuando.
– Siento que mi rodilla “se va” algunas veces.
– Sufrí muchos esguinces de tobillo.
– Mis esguinces de tobillo se volvieron crónicos y desde hace tiempo, empecé con problemas en el tendón de Aquiles, ahora tengo tendinitis crónica del Aquiles.
– He tenido fracturas por estrés.
– Me diagnosticaron de Síndrome del Túnel Tarsal o Neuroma de Morton.
– He tenido muchos “tirones” musculares en mi vida, algunos me han dejado sin correr por largo período.

Otros pacientes cuentan:

– Tengo mucho dolor de espalda en la zona lumbar “los riñones”, me diagnosticaron de disfunción de las articulaciones Sacroilíacas.
– Tengo problemas en los discos de las vértebras lumbares.
– Tengo condromalacia.
– Tuve Síndrome de fricción de la Cintilla iliotibial.
– Sufro de Fascitis plantar desde hace años.
– Tengo espolones calcáneos (pie).

Podríamos enumerar 50 diagnósticos más y problemas que incluyeran a los LCA (ligamentos cruzados anteriores, LCP (ligamentos cruzados posteriores) LLI y LLE (ligamentos colaterales mediales y laterales) luxaciones de rodillas, artrosis de cadera y/o de rodilla, artrosis de tobillo, síndrome piriforme, desgarros abdominales, desgarros en la ingle, inestabilidad articular, etc.

Investigadores de la Universidad Balgrist de Zúrich publicaron en el Journal of Rheumatology un resumen interesantísimo de los problemas de las lesiones por uso excesivo en corredores, concluyendo:

Hasta el 50% de los corredores regulares, informaron tener más de una lesión al año.

Algunas lesiones fueron causadas por un accidente pero la mayoría fueron causadas por el uso excesivo.

Los diagnósticos más frecuentes fueron:

-Síndrome de dolor patelofemoral (tendón rotuliano)
-Síndrome de estrés tibial medial (frecuente también en bailarines/as de ballet)
-Tendinopatía de Aquiles.
-Síndrome de fricción de la Cintilla iliotibial (rodilla del corredor).
-Fascitis plantar.
-Fracturas por estrés de los metatarsianos (pie) y en la tibia.
-Lesiones de los isquiotibiales que presentaron un dolor repentino y agudo en la parte posterior del muslo.
-Las lesiones de pie y tobillo fueron las lesiones más comunes reportadas por los corredores de larga distancia y maratón.
-El exceso de peso corporal y la cantidad de kilómetros recorridos por semana fueron factores de alto riesgo de lesiones.
-Los roles de otros factores, como el calzado, el estiramiento y la biomecánica fueron menos claros.

Recomendaciones

Con todo ello, desde ITRAMED recomendamos que cuando uno sufre un dolor o molestia en carrera espere al menos 72 horas sin realizar actividad de carrera, para valorar la desaparición de las molestias. A partir de entonces realizar una adaptación con ejercicios suaves y progresivos. En el caso de volver las molestias con la practica deportiva pasados dos semanas, estaremos hablando de una lesión establecida que deberá ser valorada y tratada por un profesional sanitario.

De forma habitual, el sobre-entrenamiento produce una sobrecarga de los tendones, músculos y articulaciones que se traduce en inflamación y dolor. Pero, si continuamos realizando la misma actividad de carrera con dolor puede que la lesión inicial evolucione a una afectación en mayor grado, provocando una desestructuración del tendón o rotura muscular o lesión articular que sólo en pocas ocasiones tiene curación de forma espontánea.