El propio tejido graso del paciente puede ayudar a tratar problemas en las articulaciones


La grasa corporal ahora puede ayudar a tratar lesiones de las articulaciones, incluidas las lesiones tendinosas y la artrosis. Y es que la artrosis causada por el desgaste de los tejidos de la articulación afecta a muchos millones de personas. Una nueva técnica de procesado de las células de la grasa, puede proporcionar una fuente potencial de células mesenquimales y factores de crecimiento para promover la cicatrización.

La grasa se ha utilizado, durante mucho tiempo, para apoyar la reparación y el reemplazo de tejidos. En este caso, la grasa tiene la capacidad de ser una fuente muy importante de células que producen proteínas que intervienen en la curación, en la regeneración de los tejidos y en el control de la inflamación.


El procedimiento consta de realizar una pequeña extracción de la grasa (lipoaspiración) frecuentemente abdominal o de flancos, y seguidamente se procesa el tejido graso en laboratorio y se realiza de una inyección intralesional.



El procedimiento

En esta técnica se realiza un lipoaspirado de las células grasas del abdomen o el flanco mientras el paciente está sedado y con un anestésico local.

El procedimiento consiste en enjuaga y limpia los aceites inflamatorios y la sangre de la grasa recolectada y conserva las propiedades naturales y beneficiosas del tejido adiposo, que se inyecta en el sitio lesionado.

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El procedimiento completo desde la recolección hasta la inyección se completa en menos de 30 minutos. El tejido graso tiende a permanecer en el área donde se inyecta en lugar de ser reabsorbido inmediatamente por el cuerpo, permitiendo que el cuerpo maximice los beneficios de la inyección por un período prolongado de tiempo. Después de la inyección, el tejido promueve la cicatrización y la reducción de los síntomas desde las primeras tres semanas después del tratamiento.

«Ofrece beneficios a las personas que no pueden o no quieren someterse a cirugía, y que desean una alternativa a la cirugía, o puede usarse como ayuda junto con su cirugía».

El tratamiento con células de la grasa se usa cuando las opciones de tratamiento estándar como la terapia física, los antiinflamatorios no esteroideos o las inyecciones de esteroides no han proporcionado un alivio significativo en la artrosis.

Esta técnica se utiliza también en muchas ocasiones para retrasar la cirugía protésica. En otras ocasiones se asocia a cirugía artroscópica para el tratamiento in situ de las lesiones halladas.


«La tecnología es ideal para pacientes con ciertas lesiones músculo-esqueléticas, como articulaciones dolorosas, que incluyen la rodilla, el tobillo o el hombro, con un rango de movimiento limitado. Además, puede usarse en defectos de tejidos blandos en tendones, ligamentos y/o músculos para mejorar el entorno biológico «