EN QUÉ ME PUEDE AYUDAR LA MEDICINA ORTOMOLECULAR

¿Qué es la Medicina Ortomolecular?

La medicina ortomolecular es una forma de medicina que tiene como objetivo mantener la salud humana mediante el empleo suplementos nutricionales. El concepto se basa en la idea de que las enfermedades son un reflejo de las deficiencias en nuestra alimentación y, por tanto, considera a la nutrición como la base de una buena salud. El tratamiento y prevención de la enfermedades, desde la perspectiva de le medicina ortomolecular, implica corregir los desequilibrios o deficiencias bioquímicas, presentes en cada individuo, mediante el empleo de sustancias como vitaminas, minerales, aminoácidos, oligoelementos y ácidos grasos.

Utiliza, por tanto, suplementos de vitaminas y otros nutrientes esenciales a dosis terapéuticas, de forma individualizada, para restablecer de nuevo el equilibrio frente a la enfermedad.

Linus Pauling, premio Nobel de química y de la paz en los años 1957 y 1962, fue el impulsor de medicina bioquímica que promueve el restablecimiento de la salud de enfermedades o trastornos crónicos y complejos, mediante la corrección de la bioquímica patológica de la enfermedad, a través el suministro de nutrientes naturales esenciales (y/o necesarios para el organismo).

Según Pauling:

La Medicina Ortomolecular consiste en proporcionar a cada persona la concentración óptima de las sustancias naturales que están presentes en nuestro organismo con el fin de corregir alteraciones y mantener una buena salud (Linus Pauling).

¿Cómo se aplica la Terapia Ortomolecular?

Para poder llevar a cabo una Terapia Ortomolecular debemos realizar un estudio personalizado del estado de salud, enfermedades, déficits nutricionales, funciones biológicas y las posibles intoxicaciones mediante diferentes análisis, estudios fisiológicos y biológicos.

La aplicación de la Terapia Ortomolecular contempla principalmente:

  • Una adecuada nutrición
  • El estudio y eliminación de posibles intoxicaciones
  • la mejora global de hábitos de vida saludables

La importancia de la nutrición, la eliminación de intoxicaciones y la adquisición hábitos de vida saludables son la base de la Terapia Ortomolecular

¿Qué utiliza la Nutrición Ortomolecular?

Es importante saber que la nutrición ortomolecular no sustituye a una nutrición equilibrada y adecuada para cada individuo, sino que aporta aquellos requisitos nutricionales que no son posibles conseguir con una dieta normalizada. De forma habitual, esto ocurre en ciertos déficits alimenticios o situaciones patológicas.

La Nutrición Ortomolecular utiliza:

  • Diversos suplementos nutricionales, para corregir las carencias metabólicas que originan diferentes patologías
  • Las vitaminas, que son sustancias indispensables para el correcto funcionamiento de nuestro organismo (Vitamina A, grupo B, C, D, E, K).
  • Los Minerales y los oligoelementos, que son  necesarios, en cantidades determinadas, para el correcto funcionamiento de nuestro cuwerpo.
  • Los Aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo no puede sintetizar y deben ser aportados por la alimentación,  como son la fenilalanina, la isoleucina, la leucina, la lisina, la metionina, la treonina, el triptófano y la valina.
  • Los Ácidos grasos esenciales que requerimos aportar por la dieta. Son el ácido linolénico ( omega 6) y el linoleico ( omega 3), en un adecuado equilibrio.
  • Las Enzimas que son proteínas con una función específica de poner en marcha diversas reacciones metabólicas del organismo.

¿Qué enfermedades trata la Nutrición Ortomolecular?

La Medicina y Nutrición Ortomolecular está enfocada en el fortalecimiento de la salud, en el rejuvenecimiento, en la prevención y en el tratamiento de las enfermedades crónicas. Es una disciplina muy eficaz en el tratamiento de enfermedades de tipo autoinmune, inflamatorias, neurodegenerativas, endocrinológicas, cardiovasculares, psico-emocionales y metabólicas.

Los últimos estudios científicos destacan la importancia de la nutrición y la suplementación en el abordaje de problemas como:

  • Diabetes
  • Obesidad
  • Fibromialgia
  • Hipotiroidismo
  • Depresión
  • Ansiedad
  • Enfermedad de Crohn
  • Enfermedad de colon irritable
  • Psoriasis
  • Parkinson
  • Alzheimer
  • Gastritis
  • Artrosis y artritis
  • Esclerosis múltiple
  • Fatiga
  • Migrañas
  • Disfunciones hormonales femeninas y masculinas
  • Hipertensión
  • Enfermedades tóxicas, ambientales y carenciales entre otras.