La columna lumbar esta formada por cuerpos vertebrales unidos entre si por diversas estructuras:

  • Los discos vertebrales que hacen de almohadillas para conseguir un movimiento simétrico de la columna.
  • Las articulaciones facetarias que crean una estabilización posterior a la columna.
  • Los ligamentos que son los principales estabilizadores de las articulaciones de la columna.
  • La musculatura abdomino-lumbar que trabaja como faja abdominal y sujección de la columna lumbar.

Los ligamentos de las articulaciones están formados principalmente por fibras de colágeno, pero su aporte vascular es muy pobre y disminuye con el paso de los años. Esta es la razón principal por la que con frecuencia los ligamentos lesionados no curan completamente o cicatrizan de forma irregular. Incluso cuando aparentemente han curado o cicatrizado, su resistencia a la tracción ha disminuido habitualmente hasta en un 40%.

La consecuencia directa es que se disminuye su función de sujeción en la articulación lesionada y por tanto dicha articulación queda inestable. Sin embargo, a pesar de tener una mala vascularización o mal aporte sanguíneo, estas estructuras articulares se encuentran rodeadas de muchas raíces nerviosas, razón por la cual su lesión (tanto aguda como crónica) resulta habitualmente dolorosa.

El dolor lumbar crónico tiene como causa, en muchas ocasiones, una inestabilidad ligamentaria de base.

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Para entender mejor de qué vamos a hablar será mejor explicar primeramente cómo es la pelvis femenina.

La pelvis está formada por dos huesos iliacos que se unen en la parte posterior por otro hueso llamado sacro.

Por delante, los huesos iliacos confluyen en la sínfisis púbica.

Anatomía de la pelvis

Además existen 4 tipos de pelvis óseas en relación al estrecho superior de la pelvis (parte de la pelvis por donde tiene lugar la entrada del bebé en el canal del parto). De ellas, la pelvis ginecoide es la más frecuente entre las mujeres y la más adecuada para la evolución espontánea del parto vaginal.Estos huesos están unidos entre sí por ligamentos, permitiendo cierta movilidad a la articulación.

¿CUÁLES SON LAS TRANSFORMACIONES QUE SUFRE LA PELVIS DURANTE EL EMBARAZO?

Durante el embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta diferentes cambios, principalmente debido a la acción de hormonas como la progesterona, estrógenos, lactógeno placentario, relaxina, etc.

Uno de los cambios más evidentes, es el que se refiere a la elasticidad del cuerpo de la mujer. Estamos hablando de cambios en la elasticidad de la piel y musculatura del abdomen, cuello uterino, ligamentos de unión del útero con las paredes de la pelvis así como en todas las articulaciones. De hecho, la gestante es capaz de realizar ejercicios dentro de la práctica deportiva que antes no alcanzaba a realizar.

LA RELAXINA

La hormona más importante que interviene en éste proceso de aumento de la elasticidad es la relaxina, hormona producida por el cuerpo lúteo y la placenta desde el inicio del embarazo. Desde la semana 12 comienza a elevarse y lo hace progresivamente hasta los momentos previos al parto donde experimenta un pico en su secreción.

A nivel de las articulaciones, éste aumento de la relaxina tiene ventajas e inconvenientes.

La ventaja principal es el aumento en la movilidad de las articulaciones de la pelvis. De esta manera aumentan los diámetros de la pelvis y se produce el correcto encajamiento y descenso del bebé por el canal del parto.

Durante el embarazo la relaxina favorece una mayor elasticidad de los ligamentos de la pelvis permitiendo una mayor movilidad de la pelvis

Pero también trae consigo algún inconveniente como la posible aparición de la diástasis de la sínfisis del pubis o el dolor en la articulación sacroilíaca.

Factor fundamental es también el tipo de parto. Un parto laborioso (número de horas excesivo, la posición adoptada , o la instrumentación del mismo (fórceps) van a determinar en gran medida la presencia de lesiones posteriores.

¿CUÁLES SON LAS CARACTERÍSTICAS DEL DOLOR?

Las características del dolor en la articulación sacroilíaca son:

  • dolor en zona lumbar (principalmente en un lado)
  • dolor en la cadera
  • molestias al agacharse o ponerse de pié tras permanecer sentado un largo periodo
  • mejoría del dolor en reposo.

El dolor habitual es el dolor de espalda baja hacia glúteo que en ocasiones es de forma unilateral.

¿CUÁL ES LA CAUSA DEL DOLOR?

La aparición del dolor puede tener lugar durante el embarazo o tras el parto. En la mayor parte de las ocasiones desaparece en pocas semanas, pero en ocasiones puede permanecer incluso meses o años.

La causa del dolor es por la distensión de la articulación sacroilíaca en el pre-parto y durante el parto.

Al sufrir la pelvis una distensión mayor tras el parto, los ligamentos que sostienen la articulación sacroilíaca sufren una elongación quedando dañados.

En ocasiones no vuelven a proporcionar la función de sostén que tienen sobre la articulación y este déficit provoca una inestabilidad articular generando mayor movimiento y a su vez más dolor.

Lo podemos asemejar a un “traqueteo” mayor en la articulación por falta de fuertes ligamentos que sujeten la articulación sacroilíaca.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO PARA ESTA LESIÓN?

El objetivo del tratamiento va as ser la creación de una nueva estabilidad ligamentaria en la articulación sacro-ilíaca.

Pero, ¿cómo conseguimos una estabilidad sin que resulte ser una cirugía o intervención agresiva?

Con la utilización de la Proloterapia vamos a conseguir crear colágeno en los ligamentos, eliminar la inestabilidad articular y el rango mayor de movimiento que provoca el dolor.

Es una técnica en la que se utiliza la Dextrosa como sustancia proliferante, promoviendo una inflamación local, y poniendo en marcha el proceso de regeneración natural del cuerpo.

La utilización de dextrosa inyectada en los ligamentos laxos, mal cicatrizados o parcialmente lesionados produce un proceso de inflamación en dichas estructuras y favoreciendo una reacción celular (fibroblastos, células endoteliales, miofibroblastos) que forman nuevos vasos sanguíneos y finalmente van depositando colágeno. Este refuerzo de colágeno en la zona afectada favorece una remodelación estructural de los ligamentos, recuperando su capacidad de sosten y tensándolos.

El procedimiento de forma habitual se realiza entre 3 a 6 sesiones, dependiendo del grado de lesión, separada cada sesión de entre 3 a 4 semanas con la finalidad de respetar la cascada normal de curación de los tejidos en cada sesión, y realizarlo de igual forma las sesiones necesarias hasta el completo alivio del dolor.

Si que es cierto que de forma habitual entre las primeras sesiones no se refiere ningún cambio de la situación inicial, comenzando a referir mejoría a partir de la segunda sesión.

Tras el proceso de inflamación, proliferación y remodelación el nuevo tejido tiene un aspecto y una función similar al original.

 

El uso continuado y adictivo de los Smartphones es una realidad creciente. A consecuencia de el uso excesivo, estamos comenzando a ver lesiones o patologías asociadas, lesiones psicológicas y lesiones físicas, además de los accidentes a los que puede conducir y vimos en el anterior artículo.

Debido a la nueva aparición de enfermedades conocemos nuevos términos como la Nomofobia o miedo a no poder disponer del móvil, Síndrome FOMO o sensación de “perderse algo” sino se esta conectado a las redes sociales, Phubbing o ignorar a las personas de tu alrededor por prestar atención sólo al móvil.

A nivel de dolencias físicas podemos destacar el insomnio, problemas de audición u otros problemas físicos producidos principalmente en manos, muñecas y columna debido a los movimientos y posturas adaptadas para la utilización de los Smartphones.

Lesiones físicas traumatológicas producidas por el uso continuado de los Smartphones

MANO/MUÑECA

  • Hidradenitis palmar

Se presenta generalmente en niños sanos en forma súbita, con la formación de nódulos eritematosos dolorosos en palmas de las manos, produciendo dolor significativo que limita las actividades diarias.También llamada la enfermedad de la PlayStation, su causa principal es la exposición prolongada a la hiperpresión, vibración o fricción en ciertos puntos de la zona palmar. Tratada con antiiflamatorios en casos leves, y diversos estudios utilizan la colchicina en tratamientos más avanzados.

  • WhatsAppitis, tendinitis o tenosinovitis

Inflamación de la vaina del tendón extensor, principalmente del 1º dedo de la mano por la realización de movimientos repetitivos o posiciones mantenidas.

La utilización de los Smartphones nos hace estar delante de los dispositivos durante tiempos prolongados con mucha actividad de los pulgares.

  • Osteoartritis del pulgar

Cambios degenerativos articulares debidos a movimientos repetitivos. Las articulaciones del pulgar que más sufren esta patología son la articulación metatarso-falángica y la trapecio-metacarpiana. Produce dolor e inflamación articular y en ocasiones rigidez.

COLUMNA

  • Dolor cervical o lumbar (cervicalgias o lumbalgias)

El peso que se ejerce sobre la columna aumenta paulatinamente al aumentar el grado de flexión de la cabeza hacia delante para mantenernos atentos al móvil. Esta postura mantenida puede producir a medio plazo dolores y contracturas cervicales o lumbares.

 

COMPRESIONES NERVIOSAS

  • Compresión del nervio mediano (Síndrome del Tunel Carpiano o STC)

La compresión del nervio mediano se produce habitualmente por un excesivo trabajo con las manos, siendo más incidente en aquellos movimientos repetitivos. La compresión del nervio se produce por un estrechamiento del túnel por donde pasa el nervio mediano en la muñeca.

La afectación por compresión del nervio mediano produce hormigueos y adormecimiento en 1º, 2º y 3º dedos de las manos, calambres y dolor tipo quemazón.

Estábamos acostumbrados a ver este tipo de patología en pacientes que utilizan mucho el ratón del ordenador, o utilizan cuchillos o instrumental pesado en su trabajo. Actualmente, se añade a la lista la utilización prolongada de teléfonos móviles o smartphones.

  • Compresión del nervio cubital

La compresión del nervio cubital de forma habitual se encuentra a nivel del codo, aunque los síntomas son irradiados a 3º, 4º y 5º dedos de las manos, produciendo hormigueos, calambres, pérdida de sensibilidad y dolor. Esto se produce por el apoyo prolongado de los codos cuando estamos tumbados, acostados o sentados.