Dolor Lumbar y core

¿Qué es el CORE?

El término core significa núcleo, centro o zona media. Fue usado por primera vez por Richard H. Dominguez y Robert S. Gajda en su libro Total Body Training1. Desde el punto de vista de la actividad física el “core” hace referencia al complejo muscular situado en la parte central del cuerpo (región lumbo-pélvica) que incluye 29 músculos que estabilizan la columna vertebral y la región abdominal e incluye músculos del abdomen, espalda, parte posterior y anterior de la cadera, suelo pélvico y diafragma. La acción conjunta de estas estructuras permite un adecuado control de la estabilidad corporal y de la ejecución de tareas que realizan los miembros superiores (brazos) e inferiores (piernas).

Core

 

Leer más

Los tendones son estructuras compuestas en su mayoría por fibras de colágeno tipo 1 y elementos celulares, rodeados por una matriz extracelular rica en proteoglicano y aminoglicanos (favoreciendo la lubricación, evitando la fricción y  protegiendo de las fibras de colágeno). El tendón lo componen fascículos envueltos por endotendón que a su vez es envuelto por el peritendón.

El tendón une el músculo al hueso. La unión de músculo y tendón se llama unión miotendinosa y la unión que une tendón y hueso se llama entesis. Su función principal es el de transmitir las fuerzas generadas por el músculo al hueso para generar movimientos.

Estructura de los tendones

El tendón es un tejido con una alta demanda metabólica y de nutrientes, pero los tendones habitualmente no están muy vascularizados (pocos vasos sanguíneos y por tanto poco aporte de nutrientes)  y generalmente tienen menor capacidad de cicatrización espontánea cuando sufren una lesión o tendinopatía.

Su estructura nerviosa está formada por pequeños fascículos nerviosos de nervios cutáneos y por los músculos adyacentes. Siendo que en ocasiones suelen ser más dolorosas una tendinitis o tendinosis que una rotura parcial del tendón.

 

Tendinitis

En la tendinitis, como bien señala la terminación en latín “-itis” que determina inflamación, existe una inflamación de las estructuras tendinosas.

Cuando existe una tendinitis el cuerpo pone en marcha un mecanismo de regeneración natural aumentando el dolor en la zona como señal de alarma y aumentando el riego sanguíneo de la zona. Por ello vemos que existe un enrojecimiento y aumento de calor local que acompañan a la inflamación. Éste es el proceso natural del cuerpo para regenerar las lesiones o daños.

Existe un concepto erróneo de tratar la inflamación con medicación antiinflamatoria, frío local o hielo y reposo. Con ello se realiza una acción completamente contraria al efecto natural del cuerpo de regenerar los tejidos dañados.

Habitualmente la tendinitis es una lesión aguda, cuando una lesión de tendinitis supera las 6-8 semanas se considera tendinosis.

Tendinosis

La tendinosis es considerada una lesión degenerativa del tendón. No existe una inflamación aislada sino que hay ya focos de degeneración en las fibras tendinosas.

Cuando existe una tendinosis el proceso de regeneración natural del cuerpo es insuficiente. Como bien hemos comentado anteriormente, los tendones están poco vascularizados y su capacidad de regeneración es limitada. Por ello, ante una tendinosis lo adecuado será crear una estimulación inicial en la zona de lesión para crear un nuevo proceso de regeneración, cicatrización y curación.

Habitualmente es una lesión de larga evolución pudiendo progresar hacia una calcificación e incluso necrosis.

Mecanismos de lesión

Los mecanísmos más habituales de lesion de los tendones son:

  • Sobreuso o fatiga. Es un mecanismo de larga evolución, se produce por la realización de movimientos repetitivos sin necesidad de soportar grandes fuerzas. El ejemplo más sencillo es lo que ocurre con un alambre el cual doblamos 100 veces por el mismo sitio, el cual se deteriora y pierde la resistencia inicial.

  • Tensión miotendinosa aumentada en un momento puntual o lo que consideramos un tirón. Es un mecanismo en el que se produce un aumento puntual de fuerza y tensión estructural provocando una alteración en esa estructura.
  • Traumatismo directo o indirecto sobre la estructura tendinosa. El traumatismo directo en la estructura tendinosa o el traumatismo indirecto que produce un aumento de tensión en el tendón son causas habituales de lesiones de los tendones.

Tratamientos

El correcto diagnóstico de la lesión tendinosa va a resultar clave para su correcto tratamiento.

Hoy en día tenemos a nuestro alcance medios diagnósticos que nos facilitan el mejor tratamiento de las lesiones. El ecógrafo en las lesiones tendinosas es importantísimo. Nos ayuda a poder localizar de forma exacta la lesión y así poder actuar sobre ella.

Imágenes con ecografía de tendinosis

Tratamiento de la Tendinitis

Como bien hemos hablado antes, debemos favorecer el mecanismo natural del cuerpo para la regeneración de lesiones. Es decir, debemos favorecer el mecanismo de inflamación mediante:

  • Medicación analgésica o para el dolor
  • Tratamiento fisioterapeútico no invasivo
  • Calor local

Tratamiento de la Tendinosis

Cuando se presenta una tendinosis, es decir un cambio estructural de las fibras, la finalidad del tratamiento es la estimulación o creación de nueva herida para favorecer un nuevo proceso de cicatrización. Son tratamientos mínimamente invasivos guiados en muchas ocasiones por ecografía o radiología, con la finalizar de crear un sangrado o irritación local

  • Electrolisis percutánea Intratisular o EPI ®. Es una técnica que produce una destrucción del tejido degradado a tiempo real mediante electrocoagulación (o microquemadura), aumentando la regeneración y favoreciendo una respuesta inflamatoria adecuada, facilitando el proceso de recuperación. Habitualmente se realiza con control ecográfico.
  • Proloterapia. Es una técnica en la que se utiliza la Dextrosa como sustancia proliferante, promoviendo una inflamación local, y poniendo en marcha el proceso de regeneración natural del cuerpo.
  • Plasma Rico en Plaquetas (PRP) o Factores de Crecimiento. Es una técnica en la que se realiza una creación de una nueva herida mediante técnica percutánea y mínimamente invasiva con control ecográfico, promoviendo un nuevo proceso de inflamación y aportándole factores de crecimiento en la lesión para un aporte mayor de nutrientes en la regeneración del tejido dañado.

Cuando hablamos de la luxación de hombro, de forma habitual nos referimos a una luxación gleno-humeral por ser la que permite al brazo la rotación y el movimiento en todas las direcciones separándolo del cuerpo. La superficie de las articulaciones está recubierta de cartílago hialino, que puede resistir presiones elevadas. Los extremos de los huesos están rodeados por un espacio virtual que los separa, la cavidad articular, rellena de líquido sinovial para facilitar los deslizamientos, y rodeando el conjunto de la articulación se encuentra la cápsula articular.

El hombro está compuesta por tres huesos: la escápula o omóplato, la cabeza del húmero y la clavícula.

Cuando la cabeza del húmero, que es esférica, se sale de la cavidad glenoidea (que forma parte de la escápula) es cuando denominamos que existe una luxación de hombro.

Las luxaciones pueden tener varias direcciones en las que se salga la cabeza humeral:

  • Luxación anterior: la cabeza humeral se desplaza por delante de la cavidad glenoidea.
  • Luxación posterior: la cabeza humeral se desplaza por detrás de la cavidad glenoidea.
  • Luxación inferior: la cabeza humeral se desplaza hacia abajo de la cavidad glenoidea. Ésta habitualmente está combinada con alguna de las anteriores (luxación antero-inferior; luxación postero-inferior)

Tipos de luxaciones más habituales

 

Las luxaciones de hombro producen dolor, deformación de la articulación e impotencia funcional.

En ocasiones es necesario de la ayuda de un médico especialista para la reducción o colocación del mismo. Es importante acudir con urgencia a los servicios médicos ya que cuanto más tiempo pase de la luxación más difícil es su reducción.

 

¿Cuál es el mecanismo de luxación del hombro?

Los mecanismos de luxación de hombro los diferenciamos por causa traumática o por hiperlaxitud constitucional.

Mecanismo traumático: es el mecanismo más frecuente, puede producirse por una caída o una fuerza directa con un objeto o persona. El mayor número de lesiones traumáticos producen una luxación anterior del hombro. Esa fuerza directa produce un impacto con la pared de la glena llamada labrum que no rompe y hace que la cabeza se salga, y favoreciendo que en próximas ocasiones tenga mayor facilidad de luxación.

Hiperlaxitud constitucional o Microinestabilidad: este mecanismo es el más difícil de diagnosticar. Inicio insidioso en pacientes con características estructurales con mayor elasticidad o laxitud. Produce de forma habitual lesiones multidireccionales provocados por la microinestabilidad y por los microtraumatismos. Y en ocasiones se subluxa la articulación, es decir, no pierde el contacto articular completo sino que debido a la hiperlaxitud de la capsula se desplaza más de lo habitual quedando a mitad de camino de la luxación.

 

Subluxación anterior y posterior de hombro en paciente con hiperlaxitud constitucional

 

Se me ha salido el hombro una vez, ¿tengo riesgo de luxaciones posteriores?

La luxación recidivante es más fácil que se produzca cuanto más prematura haya sido la primera luxación. Si el primer episodio se ha producido antes de los 18 años, existe un 95% de posibilidades de derivar en una luxación recidivante.

¿Por qué ocurre esto?

Cuando se aplica una fuerza directa antero-posterior o postero-anterior al hombro se produce un desplazamiento de la cabeza humeral que provoca la salida de la cabeza de su alojamiento normal, la cavidad glenoidea o glenoides.

Al producirse este desplazamiento provoca una lesión en la pared de contención de la glenoides o labrum. De forma habitual, se suele asociar a una lesión ósea en la cabeza del húmero denominada lesión Hill Sachs provocada por el choque con el borde glenoideo.

Este mecanismo produce unas lesiones en estructuras como el labrum, la cápsula articular y lesiones óseas que favorecen las futuras luxaciones o luxaciones recidivantes de hombro.

 

Tratamiento de la luxación de hombro

Tras un primer episodio de luxación traumática de hombro se realiza un tratamiento conservador, en el cual se limita la movilización de la rotación interna y externa del hombro durante 3 semanas, y se indica tratamiento fisioterapeútico para conseguir la ganancia de fuerza y movilidad completa a partir de la 6 semana tras el episodio de luxación. El tratamiento sintomatológico del dolor se realiza con aanlgéscios convencionales.

Cuando se produce dos o más luxaciones de hombro, el tratamiento definitivo es la cirugía artroscópica, con la finalidad de reparar las estructuras lesionadas y estabilizar la articulación.

En el caso de la microinestabilidad de hombro por hiperlaxitud constitucional la única opción existente hace unos años era la cirugía artroscópica en la que se realizaba una plicatura o “pellizco” en la cápsula articular para evitar esa holgura o microinestabilidad articular.

Recientemente en ITRAMED estamos tratando las microinestabilidades de hombro por hiperlaxitud constitucional con técnicas mínimamente invasivas y sin necesidad de cirugía

La proloterapia es utilizada en estos casos para conseguir una estabilización articular mediante la inyección de dextrosa en la cápsula articular posterior y anterior. La dextrosa produce en los tejidos una rigidización o refuerzo estructural, haciendo así una cápsula más fuerte y menos hiperlaxa.